«Solo lo que he vivido el último año ya es muy heavy»

Las «Cicatrices» de su vida, pero sobre todo de lo ocurrido tras entrar en «OT», ponen nombre al primer trabajo en solitario de la eumesa, que sale hoy a la venta, en el que se abre «en canal y sin miedo», como mostrará en la inminente gira


Desde hace un mes, Miriam Rodríguez (Pontedeume, 22 años) luce un nuevo tatuaje en su brazo izquierdo. Un disco de vinilo que a partir de la mitad se convierte en una onda, con la inscripción LA, por Los Ángeles. Una huella más en su vida, repleta de Cicatrices, el nombre de su primer disco en solitario, que sale hoy a la luz. La ciudad californiana acogió el tramo final de la producción de este trabajo, cuyo título va mucho más allá de la cantidad de veces que se cayó de la bicicleta cuando era pequeña. Hay algo en mi y No! -esta con Pablo López- han ido por delante entre los trece temas compuestos entre la academia de Operación Triunfo, aviones, trenes, habitaciones de hotel, su hogar y multitud de lugares más. Con Andrés Suárez, Vega, Ximena Muñoz, Georgina y Diogo Piçarra firma alguna de las autorías.

La salida del disco se produce a una semana del inicio de la gira, con sabor gallego nada más empezar: A Coruña (Playa Club, 30 de noviembre) y Vigo (Sala Rouge, 1 de diciembre), con entradas agotadas, al igual que Santiago (Sala Capitol, 15 de febrero). Pronto saldrán los tiques para el regreso a Vigo (Teatro Afundación, 28 de junio) y A Coruña (Palacio de la Ópera, 29 de junio). Además, firmará su trabajo en Vigo (Carrefour, 24 de noviembre) y A Coruña (Fnac, 25 de noviembre). Esto solo acaba de empezar.

-¿Qué muestras en «Cicatrices»?

-Dentro del disco hay un proceso de trabajo muy largo, pero sobre todo un proceso de desahogo de verdad, que al final es lo que cuenta. Todas las canciones tienen su historia y su verdad detrás. Fue un proceso intenso de sacar todas las cosas que en su momento quedaron ahí como cicatrices, volviendo a ellas a través de las canciones. Cosas que te marcan para siempre y que te dejan un recuerdo.

-Dices que lo que haces es «abrirte en canal y sin miedo». Vamos a verte desnuda emocionalmente.

-Totalmente. De hecho, hay canciones que hacen referencia a eso: muchas veces estar perdido, no saber adónde vas. Son experiencias que tuve este año y otras cosas que me pasaron a lo largo de mi vida. Esa frase de presentación es cien por cien cierta.

-¿Este último año, el de más cambios en tu vida, es la base de lo que has compuesto?

-Evidentemente. Siempre digo que para componer tienes que vivir cosas. Y este año para mí ha sido de muchas experiencias. Me hizo conocer a mucha gente, pasar por muchos procesos diferentes, pasarlo bien, pasarlo mal, pasar por muchos altos y bajos. Y por eso, mis canciones tienen mucho que ver con los últimos meses. Aunque también es cierto que recuperan sentimientos y vivencias de antes.

-¿Cómo viviste el proceso de grabación en Los Ángeles?

-Fue una experiencia muy buena, que me aportó mucho profesionalmente. Me hizo aprender de gente de la industria musical, pero también en otros aspectos. No solo fue ir a meter mi voz en un disco, sino conocer el proceso, tratar con músicos, ver lo que hay detrás. Fue un viaje que me hizo disfrutar de los últimos pasos del disco y, además, relativizar todo y desconectar. Venía de un proceso de composición largo, a veces con mucho estrés y presión, y allí pude relajarme. Al final, es algo que sumó muy positivamente.

-¿De qué manera ves la industria musical desde que está dentro?

-Al final es una rueda que no para de girar y en la que tú estás en medio. Al principio quizás da un poco más de vértigo, al venir desde fuera, pero la realidad es que yo llevaba muchos años dedicándome a esto. No profesionalmente, pero al final sabes a lo que te enfrentas cuando estás expuesto y dentro de esta vorágine. Por eso, estás dispuesto a asumirlo y es el peaje que vas a pasar para disfrutar de lo que llevas toda la vida queriendo hacer.

-¿Te da vértigo mirar tu DNI y ver que tienes solo 22 años?

-Innegablemente, es curioso pensar todo lo que está pasando con solo 22 años. Pero lo más curioso es que desde los 12 años llevo haciendo conciertos en los bares, tocando en las calles y queriendo vivir de esto. Y mi vida se basó en eso: ir de menos a más, creciendo poquito a poco, con mi padre. Al final, echo la vista atrás y en un año mi vida cambió 180 grados, algo que en parte fue gracias a lo que lleva tantos años trabajando. Entonces, da vértigo, pero al mismo tiempo ves que toda la constancia está teniendo su recompensa y es agradecido. Sí que fue mucho lo que me ha pasado con 22 años, pero es que ya solo lo que he vivido en el último año ya es muy heavy.

-¿Han sido para tanto estos meses?

-Son cosas difíciles de digerir. Ya no solo de gestionar emocionalmente, porque eso lo vas relativizando todo. Eso sí, yo creo que no llegas a ser consciente del todo, simplemente te adaptas a lo que te viene. Y tienes que ir decidiendo poco a poco cada cosa. Entonces, muchas veces me paro a pensar, pero la mayor parte del tiempo hago por no pensar y mirar hacia delante.

-En verano hablabas de momentos de altos y bajos. ¿Cómo te encuentras?

-Ahora mismo estoy muy bien [sonríe]. El proceso quizás más difícil de gestionar fue vivir la gira de OT y compaginarlo con la composición del disco. Emocionalmente para componer tienes que estar en un momento no obligado. Y en este caso las circunstancias eran que estaba viajando todos los días y tenía muy poco tiempo disponible para centrarme en componer. Ese momento fue el de tener un poco más de ansiedad, aunque siempre controlada y nunca lo llegué a pasar realmente mal. Al final esto es lo que me hace feliz y me adapté a lo que tenía.

-En Galicia has programado dos salas pequeñas para ahora y tres mucho más grandes para el año que viene. ¿Una apuesta de lo bien que va a ir todo?

-Bueno, empezamos un poco más desde lo pequeño, pero en vista de la respuesta que se está viendo por parte de la gente, apostamos y decidimos que vamos a ir hacia ahí. Pero ya se verá, poco a poco. Ahora se ve que hay muchas ganas.

-¿Continúas en contacto con tus compañeros de «OT»?

-Cada uno está comenzando su carrera individual, pero evidentemente hay un nexo que nos une a todos. Estamos en contacto y tenemos muy buena relación. Intentamos juntarnos cuando podemos.

-¿Qué tal ves la nueva edición?

-Tienen muchísimo talento y están aportando muchas cosas nuevas. Son muy diferentes a nosotros y entre ellos. En la medida de lo que puedo, los sigo. Solo les puedo desear mejor.

-No paran de decir que tu generación es irrepetible e insuperable.

-No, creo que todos somos únicos y diferentes. Las comparaciones son odiosos. Ellos están aportando muchas cosas nuevas respecto a nosotros y están viviendo la experiencia de diferente manera, pero viviéndola. Así que para nada.

-¿Cómo viviste el cambio de Itziar Castro por los Javis?

-Creo que es una decisión que se tomó desde la dirección del programa. Quiero y admiro muchísimo a los Javis, me ayudaron mucho en su momento y son dos pedazo de profesionales. Y lo mismo tengo que decir de Itziar, con la que trabajé en Vis a vis. Es una gran profesional que trabaja con seriedad y una gran persona. La decisión ya es cosa del programa.

-¿Y cómo llevas la exposición pública?

-La llevo bien, sobre todo con la máxima normalidad posible. Dentro de lo que cabe, intento que mi vida personal siga igual. Al final, es lo que decía: tienes que trabajar. Estoy muy feliz por tener a tantas personas que me apoyan.

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