La Navidad tiene sonido propio

La atracción entre villancicos y música contemporánea ha dado una curiosa simbiosis a lo largo de más de cinco décadas. No pocos artistas han editado discos antes de Pascua con la idea de recrear un clásico o crear uno nuevo. Country, funky, soul o rock han abrazado el género navideño y logrado algunos discos de gran belleza y éxito. Canciones con forma de copo de nieve que acaban por cuajar en el público

Discos Navidad Fugas

1. Elvis Presley. Elvis' Christmas Album

Fue en octubre de 1957 cuando el rey probó suerte con lo de entonar canciones bajo el árbol de Navidad. Era su tercer disco y el tiempo lo ha colocado como un indispensable dentro de su discografía. No fue el único que grabó dentro del género, aunque para el segundo trabajo hubo que esperar casi quince años. La edición original en LP incluía ocho canciones navideñas y cuatro góspel. ?Las canciones seculares iban en la cara A y las canciones góspel en la segunda. Eso sí, el compositor de White Christmas, Irving Berlin se cansó de llamar a las emisoras para prohibir que se radiara lo que creía que era una parodia profana de su clásico. En Canadá lo logró.

2. James Brown. Funky Christmas

¿En serio? Se preguntarán algunos. Sí, el padrino del soul, el padre del funky, el hombre más trabajador del mundo; James Brown, se atrevió a dejarse llevar y publicó un disco que no solo revisó buena parte de los clásicos creados para ser cantados en Navidad, sino que dio un paso más allá y dejó su huella marcada a golpes de guitarra y pasos de baile. Sin duda, uno de los discos más curiosos a la hora de hablar de música y Pascua. Las canciones que encierra son una muestra clara y concisa de una de las personalidades más arrebatadoras que poseyó la música estadounidense. Santa Claus Go Straight to The Ghetto, un título de canción que bien merecería un disco.

3. Aretha Franklin. This Christmas, Aretha

La voz por antonomasia de Memphis «solo» tardó cincuenta y cinco años en sacar su primer álbum navideño. Lo hizo con cierta incertidumbre, casi como un último capricho. No pocos pensaron que se trataría de su último trabajo en estudio. Por suerte, su salud mejoró, y de ese aire de penumbra solo queda ahora la luminosidad de once canciones cargadas de góspel, soul e invierno. Su voz, pletórica, se eleva a lo largo de todo el disco. No hay otra protagonista, es imposible. Aretha cumplió un sueño al publicarlo, después de que su casa discográfica, hacia finales de los sesenta, se negara en redondo a financiar la grabación del mismo. Lo bueno se hace esperar.

4. Chris Isaak. Christmas

El título lo dice todo. Simple, correcto y para toda la familia. Ni siquiera Chris Isaak pudo resistirse a tomar y entonar a su manera clásicos como Let it Snow o Santa Claus Is Coming to Town. La voz del californiano se muestra calurosa, cercana; y con claras influencias al mejor Elvis. Pocas chimeneas podrían competir con la confortabilidad que Isaak llega a transmitir a lo largo de las dieciocho canciones que conforman su incursión en el género navideño, momento ampliamente esperado por sus fans. El country entra en comunión con la Navidad y deja un disco que para nada se encoge ante el resto de su discografía. Lo cierto es que es relativamente moderno: vio la luz en el 2004.

5. Bob Dylan. Christmas in my Heart

Ni siquiera el escritor de canciones más importante de la historia, o al menos eso viene a decir el premio Nobel de literatura que le fue concedido, pudo resistirse a cantar villancicos. Es cierto, Christmas in my Heart no se encontraría nunca entre los mejores discos de su carrera, pero tampoco entre los peores. Rebosa un aire de continua curiosidad y extrañez que dividió a la crítica a la hora de definirlo. Las ganancias cosechadas por sus derechos de autor fueron cedidas a las organizaciones Feeding America en Estados Unidos y Crisis en el Reino Unido, y al Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Dylan también tiene su cara amable, aunque no la saque a relucir a menudo.

6. The Beach Boys. Beach Boys Christmas Album

A mediados de los sesenta los Beach Boys se vieron tan impregnados e inspirados por el espíritu navideño que deciden no solo revisar algunos clásicos ya escritos, sino que hasta se apuntaron a escribir y cantar algunos de cosecha propia. En algunos temas llegaron a contar con la participación de una orquesta con cuarenta músicos dirigida por Dick Reynold, arreglista habitual de The Four Freshamen, grupo al que adoraba Brian Wilson. La ocasión lo merecía, y es que el disco de menos de media hora de duración ha acabado por convertirse en un clásico en sí mismo. Little Saint Nick o The man With All The Toys suenan increíblemente frescas media década después.

7. Familia Caamagno. Cantan polo Nadal

El quinteto de Sigüeiro se ha situado como uno de los grandes recuperadores de los ritmos sixties dentro de la península. No extrañó demasiado, pues, que en el 2012 no pudieran resistirse a la tentación de editar Cantan polo Nadal!, un pequeño EP con dos canciones que, pese a su corta duración, cumplió sobradamente su función: mantener la atención del público y dar buena cuenta de la capacidad irónica y musical que el grupo posee. Los propios Caamagno reconocieron que también querían emular en cierto sentido a todos esos artistas que cumplían cada año con el disco estacional navideño, ahora en vías de extinción. «Bule, bule, Rudolph, diante do Apalpador».

8. Frank Sinatra. A Jolly Christmas from Frank Sinatra

No era difícil prever que la Voz, Frank Sinatra, hiciera acto de presencia dentro de cualquier lista que examine música y Navidad. El suyo fue un acercamiento tranquilo y sincero. Los villancicos asumen un tono más moderno, menos tradicional, en su garganta; pero increíblemente bello, claro. Desde su publicación en 1957, las versiones de dichas canciones se han radiado y emitido a través del cine y la televisión en incontables ocasiones, casi como si fueran, de alguna manera, las originales. Comparte el año de lanzamiento con el álbum navideño de Elvis, ejemplificándose casi como un contrapunto social y generacional entre públicos y oyentes.

9. Camarón y Paco de Lucía. Nochebuena gitana

Bastan treinta y dos minutos para sublimar todo el duende que el cantaor más importante de la historia poseía. Por si fuera poco, la guitarra es tocada por los vertiginosos dedos de Paco de Lucía. El dúo por excelencia de la música flamenca grabó en 1973 un éxtasis gitano-navideño que suena entrañable con el paso de los años. Su portada, de color rojizo, con ambos genios en blanco y negro, es cruzada por una banda que recuerda lo que incluía, villancicos. Nochebuena gitana ha ido quedando oculto en la mayoría de recopilaciones en favor de otros trabajos más laureados y personales. Ese mismo año, vio la luz Fuente y Caudal, de Paco, que le brinda el reconocimiento mundial.

10. She & Him. A very She & Him Chistmas 

El dúo americano de indie-folk, conformado por la actriz y música Zooey Deschanel (conocida por la serie New Girl) y el músico M. Ward, realizó en el 2011 un más que notable acercamiento al género navideño. Supone un viaje de relajación musical, agradable al oído,

y que sienta particularmente bien por estas fechas. Es un trabajo sencillo, pero hermosamente arreglado en su conjunto. Da buena cuenta del interés que aún suscitan los villancicos en versiones revisadas, y cómo el público tiene cierta curiosidad por ellas. En total son doce canciones, todas clásicas de la época. She & Him se mueven cómodos en la melodía, y aquí lo demuestran de nuevo.

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