«El blues no es cosa de talibanes»

FUGAS

MARTINA MISER

El armonicista compostelano comparte gira con el guitarrista italiano Stefano Ronchi

31 mar 2017 . Actualizado a las 05:20 h.

Sí, buena parte de la historia reciente del blues gallego se escribe desde Berlín. Allí se asentó el armonicista compostelano Marcos Coll y desde allí, no exento de morriña, promueve aventuras musicales que se extienden y lo extienden por todo el mundo. La última la perpetra junto al respetado guitarrista italiano Stefano Ronchi, con quien ya ha compartido disco y ahora una gira que, por supuesto, hace escala en Galicia.

-¿Por qué ha querido tener esta experiencia con Stefano Ronchi?

-Porque no deja de sorprenderme. Es un maestro haciendo blues eléctrico y otro tanto con el blues más tradicional. Pero no es nada talibán. Todo eso lo combina con su gusto por el hip hop y los ritmos latinos. Crea bases... No sé, aún estoy buscando algo que pueda hacer mal.

-¿Y qué cree que vio él en Marcos Coll para querer trabajar con usted?

-Él ha dicho en alguna ocasión que le sorprendió que un armonicista tan metido en el blues como yo pudiera tocar otras músicas. Fue una conexión musical muy, muy fácil.

-¿Cómo es esa infrecuente fusión entre el blues y el hip hop?

-En Estados Unidos hay gente que ya lleva años haciéndolo. Los músicos negros te dicen que el soul, el funk, el blues y el hip hop parten de los mismos principios. Son una actualización de las músicas tradicionales negras. Y ellos son los que saben de esto porque es su música. Hay incluso quien dice que el hip hop es el blues de ahora.

-Y la armónica, ¿cómo se comporta en ese terreno?

-Muy bien. Al ser un instrumento solista es muy fácil meter contrapuntos o crear melodías. Yo además juego mucho con efectos que le dan un toque diferente.

-¿Hasta qué punto se está abriendo la hermética escena del blues?

-Cada vez es menos hermética. No nos queda otra. Lo del talibanismo es algo que solo pasa en Europa. Los negros son los menos puristas. Son los que han hecho que evolucione esta música. Ellos nunca se cerraron.

-¿Hasta qué punto le preocupa lo que le puedan decir los guardianes de la esencia del blues?

-Que a mí un español me diga como tengo que tocar blues me da la risa y más. Si me lo dice Guitar Crusher, que tiene 85 años, pues a lo mejor sí.

-¿Hay límites para la fusión?

-No puede haberlos porque el mundo hoy está interconectado. Y eso ya nadie lo puede parar.

-¿Cómo ve la escena del blues en Galicia? ¿Es un espejismo o realmente hay una revitalización del género?

-Cuando yo empecé a tocar en Santiago con 15 años no había literalmente nadie. Comparado con eso claro que es otro rollo. Hay bandas, hay festivales, veo chavales tocando.

HOY, 21.30. AUDITORIO DE RIANXO. ENTRADAS 10 EUROS MAÑANA, 21.30. OURENSE. EL CERCANO. ENTRADAS 10 EUROS