Inglaterra corona el Noroeste Estrella Galicia. Editors y Ocean Colour Scene, iconos de dos generaciones diferentes del pop británico, brillan en la cabeza de cartel del festival coruñés. Los primeros se encuentran inmersos en la revisión del sonido sintético de los años ochenta. Los segundos, apelan a los días de gloria de aquel Londres de los noventa que entregaba un single radiante cada día. Son la apuesta del certamen que hoy desembarca en la playa de Riazor
05 ago 2016 . Actualizado a las 10:11 h.Oscuridad, épica y regusto ochentero. Editors se suben a los escenarios partiendo desde ese lugar en el que Echo & The Bunnymen juegan con OMD y The Chamaleons se mezcla con Ultravox. Su bajista Russel Leetch no tiene inconveniente en hablar de ello. Lo hace con la pasión de ese músico que también es fan. Mañana, en la playa de Riazor, lo materializan en directo.
-Llegan con «In Dreams», rebajando guitarras y subiendo sintetizadores. ¿Tenían la necesidad de hacer un disco menos rock?
-La música sintética nos interesa y nos inspiraba mucho tirar por ese camino. En realidad, nunca nos hemos considerado una banda de rock y tenemos la necesidad de usar todo tipo de instrumentos para seguir sintiendo la excitación de hacer música.
-Muchas veces esos cambios afectan al directo: lo sintético hace el sonido más rígido y con menos energía. ¿Lo intentan evitar?
-Bueno, algunas personas piensan que la mejor música tiene que ver con la energía y la técnica. Sin embargo, creo que se puede sentir la profundidad de una canción a través del estado de ánimo, las texturas o la programación de los instrumentos electrónicos. A mí eso me conmueve tanto como la actuación virtuosa de un músico fantástico. Creo que se pueden combinar ambas cosas para lograr un show muy emocional.
-Hay reflejos de bandas como Soft Cell, Depeche Mode, OMD o Simple Minds. ¿Eran referentes del grupo?
-Totalmente. Has mencionado influencias que son muy importantes para todos nosotros. Es cierto que a algunos los dejamos en su período de los años ochenta. Pero sentimos gran respecto por su trabajo y por cómo usan los sintetizadores para obtener emoción verdadera.
-La oscuridad es algo inseparable a Editors. ¿Por qué les sale siempre ese tono en sus canciones?
-Porque estamos conectados de ese modo. No sentimos ninguna necesidad de hablar de las cosas superfluas de la vida. Nos inspiran los grandes temas: el amor y la pérdida, no lo trivial. Hace poco tocamos en un festival gótico, el Amphifest en Colonia. Estábamos un intranquilos respecto a cómo nos iba a recibir el público. Pero fue una gran experiencia, porque compartimos muchos puntos en común con ese mundo.
-Llama la atención el uso del falsete en canciones como «Our Love». Es como si Prince tocase en Depeche Mode. ¿Cómo surgió?
-¡Oh, es una manera maravillosa de verlo! Se lo voy a contar a los demás. Lo cierto es que, inicialmente, tratamos la canción con un tono normal y precisamente sonaba a eso, a algo normal. Solo nos emocionamos de verdad cuando Tom usó esa voz en falsete. Capturaba perfectamente lo que decía.
-Colabora en el disco Rachel Godsweel de Slowdive. He leído que son muy fans de Slowdive y My Bloody Valentine. ¿Cree que las bandas «shoegazers» influencian a Editors?
-Por supuesto. Grandes drones de guitarra, un montón de ruido y maravillosas melodías flotando por ahí. Estoy muy emocionado con el retorno de Slowdive y tengo muchas ganas de escuchar su nuevo disco.
-«Life Is Fear» recuerda al David Bowie de Berlín. ¿Querían homenajearlo?
-No, pero la verdad es que soy un fanático de Bowie y, en especial, de su disco Low. Su muerte fue muy dolorosa, porque Bowie con su creatividad y su producción capturó muchas cosas. La calidad de su música y el modo en el que se reinventó tantas veces inspiró a miles de personas. Entre ellas, a nosotros.
-¿Aún sienten la emoción de interpretar temas como «Papillion» o ya es algo que sale de manera mecánica después de tanto tiempo?
-Es natural que ocurra eso que dices, pero en el escenario todo se llena de energía. Las canciones populares son maravillosas para tocar en directo. Pero si consigues una reacción emocional fuerte con una nueva, es aún más gratificante.