En la loca odisea de Honolulú el maratón es solamente una excusa

La vigorosa prosa de Hunter Stockton Thompson puede con cualquier desafío por descabellada que la empresa sea. En «La maldición de Lono», el padre del periodismo gonzo -donde la clave es la implicación del «yo» y el objeto de investigación resulta zarandeado- se convierte en émulo del capitán Cook en su visita a Hawái. El audaz escritor, al menos, no encontrará la muerte en las islas


No siempre el discurso del periodismo es tan prosaico como acostumbra. Hubo un tiempo en que Ring Lardner padre hacía de las suyas, también Norman Mailer e incluso David Foster Wallace. Eran apuestas editoriales valientes. Como de alto riesgo era la invitación -lejos quedaban los tiempos de la aparición en 1970 de El derby de Kentucky es decadente y depravado- que el responsable de la publicación Running Magazine cursó a Hunter S. Thompson (Kentucky, 1937-Colorado, 2005) para que cubriese la maratón de Honolulú de 1980. Un regalo de «un pardillo» -informó el periodista a su amigo, colaborador y dibujante Ralph Steadman, que no debían desaprovechar-: ambos pasarían unas Navidades fabulosas al sol en Hawái y con todos los gastos generosamente pagados.

Sin embargo, Hunter Stockton Thompson es el inventor del periodismo gonzo y no podía hacer tal esfuerzo solo para describir la marcha de varios miles de corredores en una prueba de 42 kilómetros. Todo se torció enseguida, pero esto no es cosa de un cenizo de la fortuna, es que al escritor le encantaba comprar todos los boletos en cualquier sorteo del desastre que le saliese al paso. Drogas, alcohol, provocación y osadía conforman buena parte de su voluntad creadora, añadido a una imprudencia absoluta en la planificación que más parece fruto de una búsqueda consciente que algo casual o propio de la ignorancia.

Thompson plantea la aventura como un nuevo advenimiento del dios Lono, tal y como le había ocurrido al capitán inglés James Cook en enero de 1778 al desembarcar en las costas de Kona (entonces el archipiélago acabaría denominado como islas Sandwich). Allí, procedente de Honolulú, aterriza Thompson, con Steadman y sus familias, nada más rematar la maratón. Pero los elementos y la naturaleza arruinarán su proyecto de descanso y pesca tranquila. Una auténtica odisea bizarra.

«LA MALDICIÓN DE LONO»

REPORTAJE. Hunter S. Thompson. Traducción de Jesús Gómez Gutiérrez. Editorial Sexto Piso. 205 páginas. 20 euros

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