Está tan manoseado el relato del viaje en el tiempo que cualquier atrevimiento a retomarlo espanta. Si no fuera porque aquí viene Daniel Clowes, figura clave del cómic contemporáneo, ilustrador perfectamente reconocible, autor de obras tan personales como Wilson y tan extravagantes como El rayo mortal. Si no fuera por Clowes, el argumento de Paciencia no se sostendría más allá de las quince primeras páginas. Pero los giros y saltos que va dando la historia son impredecibles, estrambóticos, encaminados hacia una única finalidad que advertimos casi desde el principio y que hacen de este trabajo, traído a España por la exquisita editorial Fulgencio Pimentel, un coloso.
Por encima de todo, Paciencia es una historia de amor. Amor ante cualquier adversidad, ante la propia muerte. Una joven pareja, un par de simplones, llega al culmen de su relación cuando descubren que van a ser padres y deciden (aunque no saben que esas cosas no las puede decidir uno por sí solo) que hay que cambiar esta vida de miseria para abrigar al pequeño. La violenta muerte de ella, Paciencia, lo rompe todo. Pero el hombre decide que no, que esto no puede acabar ahí, que hay que volver atrás. A la adolescencia, cuando ella era vejada en su pueblo. Si logra erradicar la raíz de todo aquello, lo que vendrá después, intuye, rodará. O no.
«Paciencia. Cómic. Daniel Clowes. Editorial Fulgencio Pimentel. Color. 180 páginas. 25 euros