Un LaBute entre la belleza y la crueldad

FUGAS

CORSINO

Varios y sugerentes debús confluyen en esta pieza. La Yogurtera se estrena como productora teatral con la primera adaptación al gallego de Neil LaBute. Con el arte, el sexo y la manipulación como oscuro telón de fondo

18 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Llevar a escena al iconoclasta y deslumbrante Neil LaBute semeja ya una fundamental declaración de principios. Escoger para una primera producción The shape of things, la obra que LaBute estrenó en Londres en el 2001 y que él mismo llevó al cine dos años después, supone elevarlo al rango de dogma.

Reconoce Marta Horjales, responsable de La Yogurtera, que la propuesta partió de Sara Casasnovas. «Apetecíame moito facer comedia. Xa me tocaba. E este texto e este personaxe parecíanme fascinantes», señala la actriz.

Argumentos parecidos manejó el sevillano Carlos Álvarez-Ossorio cuando asumió la dirección escénica del proyecto. «La obra es un divertimento. Ni es tan comedia ni es tan drama como parece. Es un juego que pone en cuestión cosas muy cotidianas».

Tomando como punto de fuga los límites del arte contemporáneo Neil LaBute reflexiona en A forma das cousas sobre algunas de sus obsesiones, la crueldad humana, la manipulación de la voluntad y las relaciones entre sexos. 

Y lo hace con un humor cínico y afilado, lleno de ironía hacia una sociedad en la que las apariencias superan cualquier otra consideración y en la que la proyección de lo que uno desearía ser se impone a lo que realmente es.

En un intervalo de apenas un par de años Neil LaBute llevó este texto al teatro y al cine. En ambos casos con la misma protagonista, Rachel Weisz. Reconoce Sara Casasnovas que vio su interpretación en el filme, «pero cada unha ten a súa pel e pasa o personaxe pola súa experiencia. A miña é unha visión máis perversa, máis xoguetona».

Carlos Álvarez-Ossorio apunta que leyó el texto y le interesó mucho. «Luego vi la película -que en España se tituló Por amor al arte- y me interesó menos». LaBute, añade, fue muy literal con su propio texto. «Yo he trabajado con referencias más cercanas a otras estéticas». Por ejemplo, David Lynch.

«Detrás de todas las cosas exquisitas que existieron hubo algo trágico», escribió Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray. Así ocurre también en A forma das cousas. Y es precisamente en esas diversas capas de lectura que ofrece el texto, en esos juegos entre belleza y angustia, entre placer y dolor, entre poder y dominación en los que pone especial énfasis la adaptación teatral de Álvarez-Ossorio.

Tras su cáscara de comedia romántica A forma das cousas esconde una angustiosa declaración de hasta dónde llega la mediocridad actual residente en la superficialidad de las cosas, del hombre moderno, de la pareja. «Un juego de apariencias muy reconocible en el que puede entrar cualquier espectador ya que uno de mis objetivos era hacer una obra que no fuese compleja en su primera lectura», comenta el director.

El texto, que el director califica como «provocador, contundente, inteligente y muy divertido», centra su protagonismo en la pareja formada por Evelyn (Sara Casasnovas) y Adán (Borja Fernández). Ella es una excéntrica y astuta estudiante de Bellas Artes entregada por completo a la preparación de su tesis de doctorado. Él, un joven inseguro y sin suerte en el amor, dispuesto a cambiar su vida y su físico solo por ser aceptado por Evelyn, frente a la perplejidad de sus amigos de siempre, Fili (Machi Salado) y Jenny (Victoria Pérez). 

Apunta Sara Casasnovas que si tradicionalmente en el arte era la musa la que inspiraba al creador «nesta ocasión invírtense os termos e iso resulta moi suxerente».

El elenco de A forma das cousas se completa con la presencia en escena del pianista Pablo Seoane, compositor de la música original que acompaña la obra.

Funciones

A Coruña. Teatro Colón. Viernes 18. 20.30 horas. 10,60 y 13,60 euros

Rianxo. Auditorio. Sábado 19. 20.30 horas. De balde