Chang Hyung Lee viajó desde Corea a Galicia para recibir lecciones del tenor Paz Escudero, que fue discípulo de Kraus y cuya técnica «es mejor que la del ?bel canto? italiano»
23 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Tres días en Barcelona, cuatro en A Coruña para recibir ocho horas de clase de canto y vuelta a Seúl. Ese es el plan de viaje de Chang Hyung Lee, responsable del departamento de recursos humanos del The Chosun Ilbo, el diario de mayor tirada de Corea del Sur, con 1.800.000 ejemplares. Este tenor aficionado tiene 40 años y ha venido siguiendo las huellas de una de sus voces de referencia: Alfredo Kraus. Tiene muy claras sus prioridades: «El objetivo de este viaje es asistir a las clases de Enrique». Esto indica al acabar la primera de las lecciones, que la mujer de Chang se encarga de grabar en vídeo.
La figura de Kraus es omnipresente en fotos, carteles y discos en el estudio de la casa de Enrique Paz Escudero (A Coruña, 1949), donde imparte las clases.
Chang Hyung Lee explica que ha visto muchas grabaciones del tenor canario: «Me gusta cómo cantaba y su estilo». Entre dichos vídeos encontró uno en YouTube «en el que Enrique explica la técnica de Kraus y la practicaba en ese vídeo». De esa grabación le sorprendió que, superados los sesenta años, Paz Escudero «mantiene la voz, esos agudos brillantes, y me preguntaba ¿dónde está el truco?».
En una muestra de que no es aficionado superficial, Chang detalla que en los libros que leyó sobre tenores se dice que los buenos «cuanto mayores son más brillantes son las notas». Sin embargo, apunta que «ve a cantantes jóvenes que van perdiendo la voz, y eso quizá sea porque no usan la técnica adecuada». Señala que uno de los países donde ocurre eso es en Italia y por ello, enfatiza, «mejor venir a Galicia para aprender bel canto que ir a Italia».
«Es un honor y una satisfacción que una persona atraviese el mundo para venir a recibir clases», sostiene Enrique Paz. «Tengo el orgullo de haber sido el primer alumno del inolvidable tenor Alfredo Kraus. Él fue mi guía en los primeros momentos en que entré en el mundo de la técnica del canto; y él, con su grandísima sabiduría vocal, me trasladó algunos de sus muchos conocimientos», argumenta este tenor, ahora dedicado a la docencia. Y confirma lo que desde Seúl le llamó la atención a Chang: «Al indiscutible magisterio de Alfredo Kraus debo, entre otras muchas cosas, que a mis actuales 65 años, aún pueda presumir de una frescura vocal y una facilidad para el registro agudo». Esa voz suena durante las clases, con el acompañamiento de un piano, y el aficionado coreano no pierde detalle: «Me ayuda mucho ver a Enrique, escuchar la voz, ver los gestos faciales, cómo coge aire, cómo se produce el sonido... Porque todos esos detalles no se pueden ver en los vídeos». Esto afirma con vehemencia Chang, que se atreve, con su voz de tenor, a emular a su maestro. Y concluye: «La gente en España debería conocer la técnica de Alfredo Kraus y el método de Enrique para evitar que los tenores pierdan la voz muy pronto».