«Zulema y yo empezamos juntas, somos un equipo»

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Madre e hija fueron premiadas en los Dedales de Oro, el certamen nacional que reconoce a profesionales de la moda

29 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La modelo compostelana Zulema Vázquez y su representante Mónica Rey fueron premiadas ayer en los Dedales de Oro, el certamen nacional que reconoce a profesionales de la moda. Madre e hija recibieron el galardón a manos de Beatriz de Orleans en el Palace de Madrid. No era la primera vez que coincidían con ella, cuenta Mónica, que se ha codeado con la alta sociedad y grandes diseñadores desde que hace seis años decidió apoyar a su hija Zule -como la llama cariñosamente- en su meteórica carrera como modelo.

-¿Cómo comenzaron en la moda?

-Zule empezó presentándose a un concurso de reina de verano por la provincia de A Coruña que se organizó en Sanxenxo. Tenía 16 años y ganó. Rudi Lamas, que estaba en el jurado se fijó en ella y al poco tiempo ya estaba haciendo su primer desfile como profesional para alta costura, vestida de novia por Olga Martínez, quien hoy la tiene por una de sus musas. Como era menor de edad yo tenía que ir con ella y fui formándome para poder corregirla en sus errores. En algunas ocasiones, como soy peluquera, también me encargaba de su maquillaje y estilismo. Zule y yo empezamos juntas en esto, somos un equipo.

-¿Llevaron siempre bien la relación como madre e hija a pesar de trabajar juntas?

-Sí, aunque yo era la más dura de todos con ella en los comienzos. Si le pagaban como a una profesional tenía que desfilar como si lo fuera y para ese primer desfile de novia que tenía que llevar cola, por ejemplo, la puse a practicar por el pasillo con una loneta grande para que lo hiciera bien.

-Y con 17 años ya estaba en Cibeles... ¡nada menos!

-En este tiempo hemos viajado por toda España. Además de en Madrid fuimos a desfiles en Gijón, Salamanca, Benidorm, Jaén.. Sobretodo al principio, porque era importante hacerse un nombre.

-¿Nunca tuvo un percance?

-Zule nunca llegó a caerse pero recuerdo que hace dos años, en un desfile de jóvenes diseñadores del Mestre Mateo, tenía un estilismo que tenía que cambiar al tiempo que caminaba por la pasarela, con la mala suerte que le quedó mal sujeto y quedó desnuda de cintura para arriba. En ese momento yo ya sabía que ella estaba preparada para eso e iba a seguir caminando como si nada. Así lo hizo. Posó para la cámara y dio la vuelta demostrando sus tablas. Esto, aunque es un trabajo bonito, tiene sus momentos duros. Aguantar todo el día con tacones y una sonrisa no es fácil.

-El mes pasado recibían también una estrella de oro, ¿qué suponen estos premios profesionalmente?

-Tenemos el cariño de la gente, pero que te valoren los profesionales por tu trayectoria te motiva mucho.

mónica rey lojo representante y organizadora de desfiles