Participa mañana en el ciclo «Charlas Saludables» en Afundación
17 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El reumatólogo y director científico del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic), Francisco Blanco, ofrecerá mañana, a las 20.00 horas en Afundación, una conferencia sobre una dolencia tan común como incapacitante: la artrosis. El encuentro tiene lugar en el marco del ciclo Charlas Saludables que organiza la Xerencia de Xestión Integrada de A Coruña en colaboración con La Voz de Galicia. La entrada es libre hasta completar aforo.
-¿A qué nos referimos cuando hablamos de artrosis?
-Es un concepto en el que hasta ahora se han metido muchas enfermedades reumatológicas con una misma manifestación que es un dolor mecánico y una radiografía que refleja unos cambios característicos. Hay diferentes tipos de artrosis y cada uno tiene su causa y su tratamiento diferenciado, aunque ahí no se ha avanzado demasiado.
-¿Cómo se manifiesta?
-Se caracteriza en primer lugar por ese dolor que empeora con la actividad física y mejora con el reposo. En la exploración presenta una serie de signos, como los crujidos y chasquidos, reflejo del roce de dos superficies óseas. Y en la radiografía se ve el desgaste de la articulación. Cuando el tejido del cartílago articular desaparece o se lesiona los huesos acaban chocando entre ellos. Eso produce inflamación y dolor. Todo esto genera pérdida de función de la articulación y pérdida de la calidad de vida de los pacientes.
-¿Y qué provoca ese desgaste?
-Hay diferentes causas, dependiendo del tipo de artrosis. Forma parte del desgaste habitual de la edad, y contra eso poco se puede hacer. Pero hay gente a la que este desgaste articular se le presenta mucho antes. Ahí puede deberse a factores genéticos. Hay alteraciones en ciertos genes que sintetizan proteínas del cartílago articular de forma defectuosa de modo que al final la articulación no es lo suficientemente fuerte y no aguanta el movimiento de forma normal. Además también hay elementos mecánicos que también influyen, como someter a las articulaciones a mayor estrés del que están preparadas para soportar. Eso les pasa a los deportistas de élite, que acaban todos con artrosis a los cuarenta.
-Se suponía que la práctica de ejercicio era algo beneficioso...
-Es que el ejercicio es bueno. Lo que es malo es el deporte a nivel de competición. El ejercicio en exceso es tan malo como no practicarlo. Además, también influye el exceso de peso, sobre todo en las rodillas y en la cadera, así que hay que estar en forma. E influye no solo por el esfuerzo al que se somete a las articulaciones por el sobrepeso, sino que la gente obesa tiene artrosis también en las manos, que no sufren ese exceso de carga.
-¿A qué se debe entonces?
-Hay una serie de proteínas que la grasa produce y que tienen un efecto inflamatorio, destructor sobre la articulación. Por eso hay que tratar con fármacos los triglicéridos o colesterol altos, ya que igual que se pegan a las arterias se fijan a los tejidos de la articulación y los destruyen, los vuelven blandos y débiles.
-¿Puede hacerse algo para su prevención, además de evitar estas actividades de riesgo?
-Siempre se puede potenciar la musculatura con ejercicio moderado -nunca de carga, como correr, aunque se haya puesto de moda- para que las articulaciones sufran menos, y utilizar calzado adecuado. En definitiva, llevar una vida sana, con una dieta equilibrada. Poco más se puede recomendar. Aunque a pesar de todo, la carga genética es muy relevante y uno puede terminar padeciendo artrosis.