Y a la séptima semana, el xeito trabajó. Pero no con su red de enmalle a la deriva, sino con el bou de vara. Y ni siquiera todos los xeiteiros, sino solo aquellos que tienen también en su pérmex este último arte. En Rianxo 116 barcos tienen permiso para xeito y solo 42 bou de vara; mientras, en Galicia, la relación es de 427 a 88.
El resto seguirá esperando por las 20 toneladas de sardina que la Xunta se ha comprometido a arañar a Madrid y quizá sean los que mantengan vivos la protesta para la segunda de las batallas: la prohibición que Bruselas pretende para el xeito. El martes lo analizarán los eurodiputados de la Comisión de Medio Ambiente, que evaluarán si esta red de enmalle debe desaparecer de aguas comunitarias con las ya prohibidas cortinas de la muerte.