Boiro, Outes o Rianxo no han subido el IPC desde que comenzó el mandato y todos seguirán asumiendo el sobrecoste de Sogama
23 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque la frase «recuperación económica» se escucha cada vez con mayor frecuencia y en distintos foros, los ayuntamientos de la comarca no parecen tener las cosas tan claras y, a la hora de tocar el bolsillo de los ciudadanos, prefieren actuar con cautela. Por el momento, todos han decidido congelar tasas e impuestos el próximo año que, no debe olvidarse, hay cita con las urnas para elegir a los responsables locales. Sin embargo, también cabe señalar que buena parte de las Administraciones municipales ya vienen aplicando políticas de contención en el último cuatrienio
El ejecutivo pobrense, inmerso en la elaboración de los presupuestos, mantuvo hace unos días una reunión con los técnicos en la que se determinó la viabilidad económica de no hacer subidas, como tampoco se efectuaron este año.
Lo inevitable en Muros
Una medida similar adoptó el equipo de la muradana Caridad González, quien precisó que solo se aplicarán los incrementos del IPC que figuren establecidos en los contratos de las empresas adjudicatarias. Rotundo se muestra el alcalde ribeirense, Manuel Ruiz, cuando se le pregunta por este aspecto: «Incremento cero»
El mismo camino seguirán otros ayuntamientos que, por ejemplo, asumen con fondos propios los aumentos que fijan las concesionarias. Así, el rianxeiro Adolfo Muíños recalcó que las arcas locales sufragan la subida de la tarifa del agua: «Son cantidades asumibles. A situación non mellorou o suficiente como para aumentar o IPC».
Tanto el regidor boirense como el outiense indican que no han hecho ningún incremento en estos cuatro años y ambos precisan que todos los servicios que se prestan son de gestión municipal, lo que facilita la adopción de ese tipo de medidas: «Moitos son deficitarios, pero é unha opción que tomamos», recalcó Carlos López Crespo.
Algo similar sucede en Noia, que tiene congeladas las prestaciones bajo su competencia.
En el caso del sobrecoste de Sogama, los concellos mantienen la decisión de no repercutírselo a los contribuyentes.
El impuesto de bienes es el único que sí experimentará incremento debido a la existencia de una ley estatal que así lo establece. Sin embargo, el Ayuntamiento de Porto do Son aprovechará el hecho de que está inmerso en un proceso de revisión catastral para, según comentó el regidor, Luis Oujo, reducir el porcentaje del IBI del 5,5 al 5% durante el próximo ejercicio.