Lo importante es participar, no ganar. Esta es la premisa de la que año sí y año también parte el cuerpo técnico del primer plantel juvenil del Arousa en una Liga Nacional en la que aparece felizmente consolidado. El equipo inicia su tercera campaña bajo el tándem formado por David Paredes Martínez, Duvi, y Quique Oriola como segundo en el banquillo del Manuel Jiménez, dando continuidad a la filosofía firmemente instalada desde que Carlos Coira júnior comenzó a recuperar la maltrecha estructura de cantera del Arousa a mediados de la pasada década: El conjunto juvenil debe trabajar con la prioridad de forjar jugadores al servicio y en disposición del primer equipo del club. La evolución semanal en la tabla clasificatoria de la Liga Nacional es del todo secundaria más allá de un objetivo irrenunciable, la permanencia en la categoría, por cuanto de necesaria resulta para que el cuadro juvenil siga progresando en esa labor de cantera fecunda capaz de proveer al vestuario de A Lomba de nuevos recursos humanos sin salir de casa.
Podría parecer la cantinela de siempre. Pero lo cierto es que los resultados están ahí. Y no solo en el primer plantel arlequinado, en el que Santi, Eloy y el todavía inédito Cheri, en la recta final de la recuperación de su grave lesión de rodilla, componen el 15% del actual equipo de Piscis tras haber salido de la fábrica de camisas arlequinadas en la presente década.
Sin necesidad de retrotraerse más allá, en ese mismo intervalo se pueden encontrar los nombres de futbolistas como Julio Rey, fichado por el Espanyol hace un año para su primer conjunto juvenil y hoy cedido en un Tercera División de Cataluña con vistas a su futura incorporación al filial periquito de Segunda B. También un Fernando Santaló consolidado en su primer año sénior como fijo en el centro de la zaga del Bertamiráns en Tercera, en donde juega cedido por el Arousa por motivos de estudios. O la pareja formada por el catoirense Jónathan y el vilagarciano Rubén, hoy en las filas del sorprendente líder de la Tercera; un Xuventú Sanxenxo que el pasado domingo consolidaba su primer puesto con el futbolista vikingo en el once titular en Pasarón y su de nuevo compañero, recientemente cedido por el Arousa, asistiendo a Hugo en el minuto 93 en el único tanto del partido.
El éxito coral de todo un club
Este es el fruto, explica Duvi «da estrutura e do traballo do club. Eu serei o que menos teño que ver nos resultados, porque estou no derradeiro chanzo que soben os futbolistas na canteira» después de irse formando en todas las categorías precedentes. El técnico subraya, además, que nombres como los anteriormente citados son fruto también de sus antecesores en el puesto de entrenador de los juveniles.
Un año más toca renovación en profundidad. A Duvi solo le quedan ocho de los 20 futbolistas con los que la pasada campaña el Arousa completó la Liga Nacional en el octavo puesto.
En la presente temporada el técnico arlequinado cuenta únicamente con 16 fichas en la primera plantilla. Y eso, con cinco fichajes. El valgués Marcos, llegado del Deportivo, Quique García, incorporado del AJ Lérez, el portonovés Carlos, que por razones familiares ficha procedente de Canarias, y dos jugadores que vuelven tras probar suerte en la cantera del Pontevedra, Carballa y Bóveda. Una decena de compañeros del juvenil B se rotan para reforzar el trabajo y el potencial del equipo de Duvi, que hasta la cuarta jornada que hoy lo lleva al campo del Deportivo B figuraba undécimo en la tabla, con 3 puntos.
Pero lo importante, y volvemos al principio, es que el juvenil ya empieza a ayudar al primer equipo, con Jorge Fontán realizando la pretemporada a las órdenes de Piscis, y Gregorio acudiendo a una sesión semanal de entreno con el Tercera.