Los armadores buscan en casa un mercado para una especie a la que Rusia cerró hace año y medio la puerta
03 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Años atrás, al marujito (también conocido como rock cod) no lo quería nadie. Ni los empresarios que lo pescaban. Pero llegó un momento en el que venía tanto en el copo, que empezaron a plantearse a sacar partido a ese pescado (Patagonotothen ramsayi) similar a un róbalo o a un jurel pero encuadrado en la categoría de los blancos, no de los azules.
Pronto encontró hueco en las mesas de Rusia y los países del Este, hacia donde los arrastreros congeladores vigueses enviaban la práctica totalidad de esas capturas. Ese éxito lo truncó de raíz el portazo que la Unión Aduanera (formada por Rusia, Bielorrusia y Kazajistán) dieron a las importaciones agroalimentarias y pesqueras alegando cuestiones sanitarias. Y en tanto rusos y compañía no daban el visto bueno a las acciones realizadas por la flota para acreditar las condiciones sanitarias de sus productos, llegó el veto de Putin a toda importación de la UE. Así que el marujito cada vez ve más lejos su retorno a Rusia.
En un intento de encontrar una salida a esas 15.000 toneladas de marujito que ahora no tienen mercado, la Asociación Nacional de Buques Congeladores de Pesca de Merluza (Anamer) ha tejido una red de empresas colaboradoras para promocionar aquí, en casa, el pescado que ahora deben estar anhelando los rusos.
Los armadores lanzan otra ofensiva -van tres- de su campaña de promoción y a partir de hoy y hasta el día 10, la cadena gallega A Lonxa acogerá la Semana del Marujito, en la que se darán a conocer las propiedades de Un nuevo sabor del mar, que se ha escogido como lema. Un sabor barato, saludable y sabroso con múltiples posibilidades culinarias. Son ya más de 80 tiendas de España y Portugal las que han mostrado las virtudes del marujito.