09 sep 2014 . Actualizado a las 06:00 h.
Los grafitis no son pintadas; son obras de arte como las que se observan a la derecha. Estas en concreto fueron elaboradas por Abraham Caride y Camilo González, dos grafiteros locales. Ambos han colaborado con una iniciativa que partió de la asociación Anacos da Cidade, que cuenta con la ayuda de la Concellería de Xuventude del Concello de Ourense. La calle Pozo do Inferno, en As Camelias, donde están sus creaciones, era un lugar muy degradado de la capital ourensana y en los últimos años se han sucedido diversas actuaciones que contribuyen a mejorar su aspecto. Los grafitis en las persianas de una treintena de garajes recogen ahora imágenes de las costumbres y gastronomía de Ourense así como de destacados personajes de la provincia.