La magnífica noticia para la plantilla de la firma del concierto se trocó en malestar y tensión al conocer que la dirección de Povisa decidió en paralelo despedir a doce trabajadores. De esta última cuestión el Sergas no quiere saber nada «pues es un asunto de gestión laboral que corresponde a la empresa», se zafó ayer la gerente del Sergas a preguntas de La Voz.
El hecho de que así se reabra el conflicto laboral y social en una empresa tan sensible como un hospital no es competencia del Sergas aunque sea su principal cliente y se trate de la propia Administración. «Es un tema ajeno, algo que no tiene que ver con nosotros. Lo nuestro es el concierto y la sanidad, exactamente igual que en los centros que dependen del Sergas».
Salud económica
Tampoco quiso opinar Nieves Domínguez del dato que se ha hecho público este domingo de que Povisa ha tenido beneficios récord. «Que la empresa vaya bien es positivo para todos, mejor que mejor, lo mismo que si ocurre con cualquier otra sociedad, pero nuestro cometido es velar por que los ciudadanos tengan una buena atención sanitaria».
Al margen de lo anterior, el convenio que acaba de entrar en vigor mantiene la cartera de servicios sanitarios que actualmente prestaba Povisa al Sergas y a sus usuarios.