La trastienda del folclore

CARMEN BASANTA, R. N. OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

Antonio Cortés

Bailarines peruanos, coreanos o sudafricanos comparten alojamiento

13 ago 2014 . Actualizado a las 06:00 h.

Ya está todo preparado para que comience el espectáculo. Un año más, la Universidad Laboral se convierte en el espacio multicultural por excelencia. El ritmo de la música ayuda a calmar los nervios de los bailarines, que apuran los últimos ensayos antes de que para algunos de los grupos se abra el telón de la edición número 31 de las Xornadas de Folclore.

La residencia de estudiantes también abre sus puertas a los grupos, que se alojarán en unas instalaciones que cuentan con todo lo necesario para que su estancia en Ourense sea lo más satisfactoria posible.

Aunque su lengua y sus costumbres distan mucho unas de las otras, en la Universidad Laboral no hay un minuto de silencio. El compañerismo y la pasión por la danza tradicional hace que estos jóvenes se unan con un mismo objetivo: entretener y cautivar al público ourensano. El sudor de sus frentes refleja el enorme esfuerzo que supone preparar una actuación con el peso del jet lag todavía en la espalda.

Vienen con ganas de enseñar sus raíces, con el folclore como herramienta de intercambio. La cultura, la danza y la tradición se unen durante diez días en un festival único, dónde la escenografía y la música mantendrán viva la esencia de la forma de vida de cada pueblo.

Los ourensanos tendrán la oportunidad de vibrar al compás de la música en un espectáculo lleno de magia que asombrará a los más pequeños y conmoverá a los mayores. Las Xornadas de Folclore de Ourense llevan tres décadas transmitiendo los valores de la creatividad y la diversidad, profundas raíces del árbol del arte.

«Es la oportunidad perfecta para enseñar al mundo lo que Sudáfrica siente por sus orígenes»

Jerry Bonsani Zwane

«Hacemos lo necesario para que su estancia en Ourense sea lo más agradable posible»

Javier Álvarez Campos

«Estamos muy contentos de regresar a Ourense después de dos años. Venimos más preparados»

Bruno Lamfranco