Ence contrarrestó ayer la movilización de la APDR divulgando un comunicado en el que asegura que la empresa ha invertido casi nueve millones de euros en los últimos años en mejoras de carácter ambiental. Todo ello con el objetivo, sostiene la compañía, «de consolidar nuestras fábricas como ejemplos de gestión ambiental a nivel mundial».
Desde la pastera volvieron a insistir en la reducción de olores. En este sentido, aseguraron que entre el 2011 y el 2013, el impacto oloroso del complejo de Lourizán se redujo en un 96 %. Precisaron además que las inversiones ejecutadas mejoraron también otros indicadores clave como los relacionados con la calidad del efluente de Ence a la ría, el consumo de materias primas o la emisión de partículas en suspensión.
Ence sostiene, no obstante, que es en el capítulo de olores en el que se ha avanzado en mayor medida. «Para alcanzar este punto se han efectuado importantes inversiones en tecnología y se revisan de forma continua los procedimientos de trabajo en las fases del proceso de producción susceptibles de generar olores. La empresa tiene el ambicioso objetivo de eliminar por completo los olores en lo que queda de 2014», concluye en su comunicado.
La dirección de la pastera también destacó el avance en la reducción de las emisiones de vapor de la factoría pontevedresa. «El resultado -alegan- es visible para toda la ciudadanía. El impacto visual de esas emisiones afectaba al entorno de la ría y generaba un efecto alarma».
Para avanzar en este campo, Ence se ha volcado en la integración paisajística de la fábrica, para lo que convocó un concurso en el 2012 en el que resultó vencedor el proyecto del estudio valenciano Orts & Trullenque denominado Materia propia. La ejecución de este diseño está condicionada a la renovación de la concesión administrativa, que concluye en el 2018 y que, teóricamente, debería ser resuelta por el Gobierno central en unos meses.
Por último, el comunicado de la firma insiste en que la fábrica de Ence en Pontevedra ha consolidado su posición de liderazgo en materia de demanda química de oxígeno (el indicador de la calidad de un efluente líquido) en la comparativa con todas las plantas de su sector en Europa.
Asegura que su objetivo es situar la planta como un referente medioambiental
La empresa sostiene que la emisión de olores se redujo un 96 % entre 2011 y 2013