Ladrón y narcotraficante

L. P. Pontevedra / La Voz

FIRMAS

El próximo noviembre, Eugenio García celebrará la transición a la década de los 40 detrás de los barrotes de una celda. Este marinense de nacimiento y pontevedrés de adopción acumula en su historial, al menos, otras dos condenas por robo. La primera de ellas, del 2001, le supuso tres años y medio de cárcel, mientras que la segunda, ejecutada cuatro años después, se saldó con cinco años y medio de prisión.

Pero en el historial de Eugenio no solo hay robos. También figura, al menos, una condena por narcotráfico impuesta por la Audiencia de Pontevedra. Fue el pasado año cuando se sentó en el banquillo del Pazo de Xustiza por su presunta vinculación, según trascendió ayer, con un alijo de 1,1 kilos de cocaína que le fue intervenido en el aeropuerto de Barajas a un pontevedrés tras realizar un viaje en diciembre del 2011 a Punta Cana, en la República Dominicana, acompañado de su hijo de 11 años.

Durante la vista oral, el marinense se acogió a su derecho a no declarar y ni siquiera quiso contestar a las preguntas que le plantease su abogado. A finales de junio, trascendió la condena de la Audiencia y El ladrón de supermercados ha buscado el amparo del alto tribunal. Algunas fuentes aludieron ayer a la posibilidad de que la interposición del recurso de apelación hubiese suspendido su ingreso en un centro penitenciario, circunstancia que habría aprovechado, según esta tesis, para cometer la media docena de atracos por los que ayer fue condenado. El fiscal jefe inicialmente pedía 5 años por cada delito.