Los de Calucho llegan al esprint sin margen de error

La Voz

FIRMAS

06 may 2014 . Actualizado a las 06:58 h.

El papel de árbitro del ascenso que le ha tocado ejercer al Céltiga de Calucho en las dos últimas jornadas no es precisamente plato de buen gusto en el seno del conjunto insular. Y es que lejos de resultar un premio que muchos equipos en tierra de nadie disfrutarían, para el Céltiga se trata de ver cómo la rampa de ascenso a su particular Tourmalet eleva sus grados de pendiente hacia la meta de la permanencia. Solo si el Sanxenxo llega ascendido a la última jornada se le suavizarían las cosas.