«No nos vamos a callar en absoluto»

María Jesús Fuente Decimavilla
María Jesús Fuente VIGO / LA VOZ

FIRMAS

XOAN CARLOS GIL

Lleva más de treinta años luchando contra las injusticias sociales en el barrio de Coia

21 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Emilio, como todos le conocen en el barrio de Coia, es un luchador nato en defensa de la vida digna que se merecen los ciudadanos y conoce mejor que nadie sus problemas. Lo ha demostrado en los «treinta y tantos» años que lleva en la parroquia Cristo de la Victoria de Coia, las más activa de Vigo desde el punto de vista social y al frente de la cual se encuentra otro dominico, el padre Juan.

La parroquia está compuesta de hombres y mujeres dominicos y también de laicos. A la hora de tomar decisiones se adoptan de forma democrática en asambleas integradas por quince comunidades con una media de 20-25 personas. «Los laicos tienen los mismos derechos que el clero», apunta Emilio.

«Casi vi nacer Coia, toda la problemática tuvo una incidencia en la parroquia. No había nada de nada y hasta tuvimos que hacer un concurso de ratas para llamar la atención de los medios de comunicación sobre la suciedad que existía. Había premios para la más fea, la más grande...». Al dominico le llamó la atención que solo hubiera casas en el barrio y que no se tuvieran en cuenta otras necesidades. «Entonces empezamos a reivindicar lo que hacía falta por dignidad: centro de enseñanza, sanidad, A Bouza, toda una serie de cosas».

Pobres, víctimas de la crisis, desahuciados, parados estructurales, personas que no pueden pagar el agua y la electricidad y todas aquellas que se enfrentan a «una problemática tremenda» son las preferencias de este dominico y de su parroquia, en general. «Hemos querido ser fieles a la línea del Vaticano II», explica.

«En Coia están las viviendas de las principales empresas de Vigo, pero hay mucha pobreza. Hay meses que damos hasta 5.000 euros, pero también ayudamos a pescar». No tiene que pensar mucho para afirmar que las situaciones que se están viviendo con esta crisis son las peores que recuerda.

La única alternativa para las personas que lo pasan tan mal ahora es, a su juicio, la renta básica. Po eso no se cansa de reivindicarla con otros colectivos ante la Xunta y el Concello. No oculta su desilusión por la nula respuesta de las dos administraciones. «No palpan el dolor de esta gente, no tienen sensibilidad social; hay dinero para clubes deportivos o plantan capullos para las elecciones y solo buscan satisfacer su ego, pero no consideran que la gente que vive en una situación dramática tiene derecho a hacerlo dignamente. Eso clama al cielo y no nos vamos a callar en absoluto».

Tampoco ha habido respuesta a la reivindicación del centro cultural de A Bouza, que viene reclamando con los vecinos desde hace treinta años. «Ahora espero que con este matrimonio de intereses del PP y PSOE lo tengan como objetivo porque ambos nos lo prometieron», concluye.