Pontevedra tiene hambre de luz

El reciente cambio de hora abre las puertas de la primavera y supone una inyección de ánimo tras un invierno con lluvia el 85 % de los días


pontevedra / la voz

¿Ha llegado la primavera? El cambio de hora indica que sí, pero asomándose a la ventana es probable que nos volvamos hacia un calendario para comprobar si es 1 de abril. Después de un invierno en el que la lluvia solo dio una pequeña tregua al despedir la estación, los pontevedreses estamos ávidos de salir a la calle, de recibir esa inyección de ánimo que acarrea ver el sol. Y esto no es una afirmación hecha a vuelapluma, sino algo constatado por los psicólogos de la capital.

El cambio de hora deja más minutos de luz y por tanto, más posibilidades de hacer actividades al aire libre, después de un invierno privado de ocio en el exterior. «Nos afecta como una inyección de ánimo; estamos más predispuestos a hacer cosas que nos motiven», explica la psicóloga clínica de Agarimo, Sara Cabezudo Fernández, que aun así reconoce que hay una serie de trastornos que sufren un patrón estacional. El cambio de hora puede generar a pacientes más sensibles una especie de malestar, un bajón de ánimo, inestabilidad e incluso trastornos en el sueño. «La adaptación al cambio de estación en personas con trastornos psicológicos más severos es mucho más costosa. El resto de patologías se benefician de lo positivo de esta época», señala Cabezudo.

Los primeros rayos de sol suponen la idea de recuperar una ilusión. Pero... ¿Cuándo se notará que la estación más florida ya es una realidad en las Rías Baixas? Los servicios de meteorología advierten de que a pesar de haber tenido en uno de los peores inviernos -llovió el 85 % de los días- desde que hay datos, no quiere decir que el verano sea bueno. No es inversamente proporcional, sino que puede darse una mala primavera y un mal verano. Por ahora, no ha arrancado muy bien. «No hacemos pronósticos a largo plazo, pero por el momento seguirá la inestabilidad en las Rías Baixas debido a que estamos marcados por borrascas oceánicas, que son débiles», explica Lino Naranjo, de MeteoGalicia, quien advierte de que «hay una percepción incorrecta de que la primavera traerá buen tiempo, pero no es más que un período hacia la estabilidad». En definitiva, un cóctel que por ahora se ha presentado en Pontevedra con temperaturas bajas «poco habituales».

Es probable que hoy haya que salir a la calle abrigados sin despistarse del paraguas, pero siguiendo las instrucciones de nuestros meteorólogos esto es lo habitual. El delegado para Galicia de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Francisco Infante, señala que la previsión para los tres meses de primavera en las Rías Baixas está marcada por la inestabilidad. «Tanto en temperaturas como en precipitaciones no se prevén diferencias con los valores normales de esta época», indica. ¿Y cuáles son los valores normales? La temperatura media de la primavera es de 11,4 grados y las precipitaciones de 317 litros por metro cuadrado. Así que teniendo en cuenta las advertencias de la Aemet, no se despisten de estas cifras para comprobar el 21 de junio si todo salió según lo previsto.

Mientras, nos queda vigilar que las alteraciones del reloj del tiempo no alteren nuestro reloj biológico. Tardaremos entre tres y cuatro días para que nuestros ciclos circadianos se adapten a tener más horas de luz después de un invierno vivido entre cuatro paredes.

crónica el impacto del cambio de estación

Los meteorólogos prevén una primavera marcada por

la inestabilidad

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Pontevedra tiene hambre de luz