26 mar 2014 . Actualizado a las 06:00 h.
María Gómez, de 84 años y Claudino Paredes, de 82, se quejan de lo poco que cobran por sus jubilaciones. Ellos pueden complementarla con la paga que recibe Claudino por haber trabajado en Venezuela, pero ni así salen los números. «Hay que arreglarse, no hay más remedio, pero a veces dejo yo de comprarme algo para ayudar a mi familia porque también hay que ayudarlos. Todo es una miseria», proclama María.