Es una de las caras más visibles del conflicto laboral de ambulancias Transa. Alfonso Boullosa Costas (La Plata, Buenos Aires, 1967) es desde hace tres años el presidente del comité de empresa de la concesionaria del servicio del 061 en Pontevedra, Marín y Bueu. Pertenece al sindicato UGT, pero destaca que la plantilla está unida más allá de siglas.
-¿Cómo valora la marcha del conflicto tras 82 días de huelga?
-Son muchos días y, aunque hay merma en el ánimo, los trabajadores seguimos muy unidos. Este conflicto está enquistado porque para este señor [en alusión al empresario Benito Mirazo] todo es un juego. Entendemos que es una falta de respeto ya no solo a los trabajadores, sino también hacia la Inpección de Trabajo, el 061 y la Consellería de Sanidade. Ha pasado por encima de todos los acuerdos ya desde el primer día, cuando ignoró una huelga legal convocada en tiempo y forma.
-¿Qué recorrido le ve al conflicto laboral?
-Esperemos que no se prolongue mucho más. Pensábamos que este mes se iba a firmar la venta de la empresa y confiamos en esa vía para solucionarlo. Aunque no hay acuerdo, sabemos que las dos empresas [Transa y Ambunova, del grupo Ambulancias Egara] siguen negociando. Los que podrían ser nuevos dueños se fueron a Cataluña con una propuesta en la mano. A ver qué pasa.
-¿Hay quien dice que la plantilla mantiene la huelga porque no le va al bolsillo al haber unos servicios mínimos del 100 %?
-No tenemos descuentos en la nómina, pero sí gastos, además del desgaste y el estrés que genera una situación de conflictividad como esta. Sí tenemos gastos de desplazamiento para reuniones, protestas, de abogados y demás. La gente lo que no quiere es dejar la huelga hasta que esto se resuelva. No vamos a ceder porque si lo hacemos sabemos lo que va a pasar.
-¿Qué suponen las últimas decisiones judiciales para sus reivindicaciones?
-Para nosotros es un balón de oxígeno, tanto la sentencia sobre la paga extra de marzo del 2012 como incluso el hecho de que el gerente haya retirado la denuncia por una protesta en O Grove que iba a derivar en un juicio de faltas por supuestas amenazas y vejaciones contra miembros del comité de empresa.
-¿Con otro empresario el conflicto ya estaría resuelto?
-Sin lugar a dudas, este empresario no entiende la vía de la negociación, que ve como una imposición. Lo que pedimos es lo mínimo para poder trabajar con dignidad. Tenemos claro que, si nos dan opción a sentarnos con el futuro dueño, en una semana, como mucho, esto está resuelto.
alfonso boullosa costas presidente del comité de transa