En cuanto al origen de la deuda de los pontevedreses con la Administración local, tres son los tributos o tasas que más morosidad generan: el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la tasa de agua y el impuesto de vehículos. Estos tres conceptos suman el 81 % de los 40.610 valores cargados en ejecutiva en el 2013. El impuesto de vehículos acumulaba más de 13.600 impagos, los recibos del agua superaban los 11.000, y el IBI registraba más de 8.000 impagos. Por detrás se sitúan las multas pendientes, que no llegan a las 3.800.
Con todo, el concejal de Facenda, Raimundo González Carballo (BNG), se muestra satisfecho por la evolución, ya que la lucha contra el fraude fiscal y la actualización de los diferentes padrones municipales permite ir rebajando año a año la carga que llega a la vía ejecutiva.
Así, subraya que el importe cargado el año pasado se redujo un 17 % con respecto al ejercicio anterior, y que el número de recibos pendientes también bajó un 11 %. Además, se incrementó el volumen de deudas saldadas, ya que de los 28.565 valores cobrados en el 2012 se pasó a más de 30.000.