El atún toca el cielo A Pobra

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

monica ferreiros

Las descargas de túnidos subieron de forma espectacular en el muelle pobrense y las cifras superan a las de ejercicios previos a la crisis

19 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Durante el bum del ladrillo, en esos años en los que la zona parió viviendas a ritmo frenético, el cielo de la comarca se pobló de grúas de la construcción. Eran tantas y había tanto negocio alrededor de ellas que casi parecían más importantes que otros artefactos que desde siempre habían estado en el espacio aéreo barbanzano. Por ejemplo, toda esa maquinaria que se utiliza para descargar el atún congelado en puertos como el de A Pobra, los salabardos en los que se echa el pescado o los brazos de hierro que ayudan a moverlo. Pero ellos siempre estuvieron ahí. Y no solo eso. Los datos dicen que el muelle pobrense era un referente en Europa antes del crac económico, que aguantó estoicamente la época más dura de la recesión y que en el último año la actividad logró una gesta: la cantidad de atún alijado en el 2013 supera a la de ejercicios previos a la crisis.

¿Por qué la descarga de atún en A Pobra arrojó tan buenas cifras en el 2013, cuando se alijaron un total de 110.024 toneladas de pescado? Voces autorizadas de las empresas que operan en el muelle pobrense lo explican con una sola frase: «Si las cosas fueron bien es porque las grandes conserveras pidieron mucha cantidad de atún, no hay más». Efectivamente, eso está en consonancia con los mensajes aportados por Jealsa y Frinsa, los dos gigantes industriales de la comarca, a finales de año, cuando indicaron que habían crecido a lo largo del 2013.

Sin embargo, y aunque esa frase resuma bien lo ocurrido, hace falta una explicación a mayores para entender el milagro del atún en A Pobra. Porque las descargas crecieron en este muelle mientras de desplomaron en Ribeira -pasando de las 27.435 toneladas del 2012 a las 12.580 del 2013- y al otro lado de la ría de Arousa, en Vilagarcía, donde en el atún fue el motor del puerto en los años ochenta y noventa, no se descargó ni una sola tonelada de la especie en el 2013. Nuevamente, la respuesta la dan voces autorizadas de esta actividad: «El puerto de A Pobra es cómodo para descargar. Además, los accesos por carretera están bien y en Barbanza están ubicadas grandes conserveras, lo que hace que los alijos vayan a más».

Efectivamente, sí que van e irán a más. En los primeros meses del año está previsto que descarguen al menos nueve barcos. Síntoma de que este sector, al revés que el pescado con el que opera, no está congelado.

Está previsto que en estos primeros meses del 2014 lleguen al menos nueve barcos