La importancia de ser campeón

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO LOIS FERROL / LA VOZ

FIRMAS

CÉSAR TOIMIL

El título de Segunda División B multiplicó su importancia desde que el play off de ascenso premia a los campeones de grupos, brindándoles una eliminatoria directa entre ellos para repartir dos plazas y una repesca para que los perdedores de esta última peleen por otras dos junto con los segundos, terceros y cuartos que pasaron el cruce inicial. ¿Hasta qué punto resulta una ventaja mandar después de 38 jornadas? En las cinco temporadas que se disputaron con este sistema, el 65 % de los conjuntos que habían terminado la liga en primer lugar, luego terminaron subiendo de categoría. De ahí la importancia de la segunda vuelta para el Racing. Tercer clasificado provisional, puede convertirse el domingo en líder si gana en Las Gaunas a la UD Logroñés y le favorecen los resultados del Guijuelo y el Racing de Santander. Pero no depende de ningún otro para auparse a esa plaza el jueves, para lo que tendría que ganar también en el Nuevo Carlos Tartiere el partido suspendido al descanso por el petardazo con 1-0 para el Oviedo.

La mitad de las plazas de ascenso se otorgan a los ganadores del cruce directo entre los campeones de grupo. En las cinco últimas temporadas, la otra mitad de los puestos de Segunda A, que se conceden tras superar otras dos eliminatorias en las que entran algunos de los segundos, terceros y cuartos clasificados, recayó en un 30% de los casos también en los campeones de la fase regular de sus grupos.