El billete de Vitrasa ya es más caro

La Voz

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El año pasado los nacionalistas exigieron la congelación del autobús urbano y del recibo del agua para aprobar los presupuestos. Este año no ha habido acuerdo entre PSOE y BNG para las cuentas y los socialistas han compensado aquella forzada congelación con una subida del 6,5 % del importe del billete ordinario, porcentaje que supera ampliamente al IPC de los dos últimos años.

El nuevo billete, de 1,32 euros el billete ordinario, empezó a aplicarse ayer, y supera en ocho céntimos al de 1,24 que ha estado vigente en los últimos quince meses. En apariencia, con esta medida el gobierno socialista intenta compensar a la empresa por un año de congelación y reducir la abultada factura que paga a Vitrasa.

Sin embargo, muchos usuarios no se van a enterar de este incremento ya que no se va a repercutir en los distintos bonos. De esta forma se suaviza su dureza a cambio de engordar el pago a la concesionaria. En otras palabras, que será dinero público el que se haga cargo del aumento para el 70 % de los usuarios que utilizan el transporte urbano mediante abonos de precio reducido.

El segundo mensaje que ha enviado el alcalde es que su gobierno está valorando excluir de los abonos a las personas que no estén empadronadas en la ciudad. No es la primera vez que se transmite esta idea sin que se haya llevado a la práctica.

De hacerlo tendría importantes consecuencias en el tráfico (bajarían los usuarios foráneos, que podrían decantarse por el vehículo privado) y alejaría todavía más la conformación del Área Metropolitana al excluir de este servicio a los vecinos de los municipios limítrofes.

Se sumaría así a la negativa del alcalde a negociar con la Xunta la puesta en marcha del transporte metropolitano cuya finalidad es abaratar los desplazamientos en la comarca. Precisamente, Caballero se ha negado para no subvencionar viajes a vecinos de otros concellos.

En el plano local, el incremento del billete supone una nueva afrenta a los nacionalistas, que habían reclamado insistentemente su congelación y que se ponga en marcha un reforma del sistema para que sea más eficaz. Sobre el papel esta reforma sigue en marcha como proyecto, pero no hay fechas para aplicarla ni tampoco detalles de su contenido. En cambio, desde ayer el billete ordinario ya cuesta 1,32 euros.