Comida caducada como alimento

La Voz

FIRMAS

Uno de los casos, posiblemente, más graves está relacionado con la comercialización de cabritos y corderos. Agentes del Seprona pudieron comprobar que en Valladares (Vigo) existía una pequeña explotación ganadería que servía a distintas localidades pontevedresas, pero principalmente del área de influencia olívica, ejemplares que carecían de los elementos obligatorios de identificación, los crotales. Sin embargo, esto, ya grave de por sí, no fue la conducta más peligrosa que, supuestamente, se llevaba a cabo en la granja.

Desde el Seprona de Pontevedra refirieron que, «además de la infracción anteriormente descrita, se observa cómo el propietario de la granja alimenta al ganado con subproductos sandach de la 3ª categoría», esto es productos alimenticios que no se pueden comercializar por estar en mal estado o caducados.

El dueño de la granja y el responsable de la empresa que recogía los subproductos fueron imputados. Se sospecha que mezclaban el contenido de latas de conserva y alimentos precocinados «en cantidades ingentes» con la paja: «Este uso de alimentar a rumiantes con proteína animal está expresamente prohibido por su riesgo para la salud humana».