La sesión provincial llegaba con el ambiente crispado por la maniobra del alcalde de Celanova, que fijó un pleno extraordinario para la misma hora que el pleno de la Diputación. Si el portavoz del BNG en la villa, Leopoldo Rodríguez, optase por acudir al pleno provincial el grupo de gobierno de Celanova contaría con la mayoría suficiente para aprobar sus propuestas. El nacionalista decidió acudir al pleno municipal y su compañero en la Diputación, Xaime Iglesias, acusó a Baltar, en su condición de presidente provincial del PP, de ser el culpable de permitir actitudes antidemocráticas como la de Ferro, alcalde celanovense. Rosendo Fernández (PP) se incorporó a las 11.30 al pleno, procedente del Concello de Ourense (que celebró sesiones a las 8.30 y 9.30 y una comisión a las 11.00 horas). Baltar reprochó al portavoz del PSOE el comportamiento del alcalde de Ourense, rechazando Gómez la comparación: «O portavoz do BNG non pode mandar a un compañeiro ao pleno de Celanova. Polo contrario, a unha comisión si se pode mandar a outro concelleiro do partido. Non intente confundir á xente».