El botellón de Oleiros se acomoda

maría ballesteros OLEIROS / LA VOZ

FIRMAS

Jóvenes de Perillo levantan y amueblan una cabaña para sus reuniones

14 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En Oleiros el botellón, como muchos de sus vecinos, se acomoda y a algunos jóvenes ya no les basta un banco, unas escaleras o un descampado para reunirse con los amigos a charlar y beber. En Perillo, en la zona verde entre la avenida de Ernesto Che Guevara y la rúa Cubelos, varios muchachos han decidido montar su particular casa de campo y en las últimas semanas han levantado una cabaña, que han amueblado con viejos muebles para hacerla casi acogedora.

Vecinas de las zona fueron testigos en las últimas semanas del traslado de parte del mobiliario, pero no se imaginaban el uso que el grupo de muchachos a los que veían trasegar de un lado a otro iba a dar a ese material. En la única pieza de la chabola los muchachos han instalado varios sillones y sofás y una mesa de centro, entre otros muebles.

Bajo un gran pino

Donde sí han notado la presencia de los jóvenes, sobre todo durante las noches de los fines de semana, ha sido en la vivienda colindante con la parcela donde se ha levantado la precaria construcción, una explanada en pendiente en la que un enorme pino da cobijo bajo sus ramas a los nuevos moradores.

El resultado del ir y venir de materiales de las últimas semanas es una construcción levantada con palés de madera, cartones, tablones y viejas puertas, techado con plásticos y amueblado con dos sofás de tres plazas y tres sillones de orígenes diversos. En el exterior de la infravivienda, además de restos de basura y cristales rotos, los muchachos también disponen de mobiliario de jardín: en la fachada y en torno a la cabaña se acumulan viejas mesas y sillas de terraza.

En la misma parcela, unos metros más abajo de la cabaña, descansa además entre matorrales un carro de supermercado abandonado y lleno de tierra y basura, que probablemente los jóvenes utilizaron para realizar su particular mudanza. Fuentes del vecindario creen que los que se reúnen en la chabola son adolescentes que residen en viviendas próximas al terreno.