O Grove, capital del centollo

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

A pesar de la escasez de producto, las cifras de la lonja meca, tanto en kilos vendidos como en euros facturados, brillan en la Galicia costera

03 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Son muchas las especies marinas que se alían para sostener uno de los pilares económicos de O Grove. Sin embargo, ni las nobles navajas, ni el sabroso mejillón logran desatar el ambiente de fiesta que llega a la villa en cuanto se abre la campaña del centollo, el tótem meco. Quizás tanta ilusión brote del convencimiento, que lo hay, de que no hay centollo como el de la ría de Arousa. Y de que, dentro de estas aguas, no hay quien lo pesque con la sabiduría y la pericia demostrada por generaciones enteras de marineros mecos.

Sea cuestión de pericia, sea cuestión del tamaño de la flota, sea por la razón que sea, lo cierto es que en este inicio de campaña O Grove es, más que nunca, la capital del centollo. Lo dicen los números. Según los datos de la cofradía meca, por la lonja meca han pasado algo más de 10.212 kilos de este crustáceo. ¿Poco? Sí, poco; este está siendo año de pocas capturas. Sin embargo, los resultados de O Grove están siendo mucho mejores que los de los demás puertos gallegos con algo que decir en esto del centollo.

Según los datos de Pesca de Galicia, la lonja de Ribeira fue la que subastó una mayor cantidad de centollo en el año 2012, rebasando ligeramente a los mecos (habían alcanzado los 60.000 kilos cuando en la península grovense se habían quedado en los 56.000 kilos). Este año, el inicio de la campaña le ha dado la vuelta a esa situación. En la lonja que cierra la ría por el norte, se han vendido solo 8.429 kilos de este crustáceo por un total de 77.000 euros. Siguiendo la costa llegamos a Muros, donde las capturas de centollo han sido, de momento, de 7.342 kilos. Giremos ahora hacia el sur. En la ría de Pontevedra, Bueu es el puerto de referencia para esta especie. Aun así, sus cifras siempre han estado muy por detrás de las de O Grove. Y esta vez vuelven a estarlo. En esta localidad se han vendido 1.100 kilos de este crustáceo desde que se inició la campaña.

La hegemonía meca tiene varias explicaciones. Por un lado, la pericia de la flota, capaz de aguantar el tirón de las bajas capturas. Por otro, la capacidad de la lonja para atraer vendedores y compradores de todas las latitudes.