Una trampa casera para luchar contra la temible avispa asiática

ana f. cuba FENE / LA VOZ

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ÁNGEL MANSO

Apicultores de Ferrolterra diseñan un sistema de captura

13 nov 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

La avispa asiática -un insecto carnívoro, de tres centímetros, muy fuerte- recaló en Europa a través de mercancías transportada en barco hasta el puerto de Burdeos y ha ido extendiéndose, primero por Francia y luego por el norte de la Península. Julio López Allegue (Sillobre-Fene, 1941), miembro fundador de la Asociación Galega de Apicultores (AGA), teme la llegada inminente de esta avispa, «muy resistente», a la comarca de Ortegal, y después a Ferrolterra. «Está en Xove y en Viveiro, por lo que no tardarán en encontrarse nidos en la zona de Ortigueira... en diez años estarán ya por toda España», alerta este experto.

Este apicultor fenés ha diseñado, con otros compañeros, una trampa para capturar al temible insecto, que ataca a las abejas, «quitándoles las patas y la cabeza, para comerse el abdomen, justo cuando vuelven a la colmena, con el buche cargado de polen o néctar (...). Les inyectan un veneno muy potente que las paraliza».

Para atrapar las avispas, explica, «hay que cortar una botella de plástico más abajo del cuello y colocarlo, a la inversa, a modo de embudo; dentro se echa cerveza y vino blanco, que es atrayente para ellas, y cuando entran ya no pueden salir». La otra fórmula consiste en localizar los nidos y destruirlos (mediante el uso de insecticidas), tarea nada sencilla, dada «la astucia» de este insecto, que se sitúa en lo alto de los árboles. «Hasta que se caen las hojas resulta muy complicado verlos y es muy difícil acceder a ellos, hay que usar una escalera de bomberos, pero a muchas zonas no puede llegar el camión», señala el experto.

Pero la temible avispa asiática no constituye el único enemigo de las abejas y, por tanto, de la apicultura, un sector de gran peso económico y medioambiental en la zona. La varroa, un parásito, también originario de Asia, acecha desde 1997: «Ahora está controlado porque hay tratamiento». Y los incendios forestales representan otra grave amenaza para estos animales, señala López Allegue, que también apunta a los riegos del cambio climático.