Hasta finales de mes podemos visitar en la Galería Sargadelos dos exposiciones de fotografía, la primera lleva por título Can de Palleiro. Raza Autóctona Galega en Perigo de Extinción y como este indica, está dedicada a la difusión y conocimiento de esta raza canina que forma parte de nuestra cultura desde tiempos inmemorables. En esta muestra además de ver fotos que nos hablan de las características físicas del animal y de su morfología, también nos encontramos con imágenes cargadas de belleza en las que se nos descubre una raza, desconocida para muchos, y un temperamento que hace que se distinga de los demás.
La segunda exposición que nos ocupa es bien distinta; su título, Levitar sobre el dolor, y su autor, el fotógrafo Pascual Martínez. En ella el autor nos habla del trabajo de introspección sobre su propia experiencia vital a través de imágenes llenas de significados personales y recuerdos amargos. Observamos cuatro partes diferenciadas entre sí por su estética y su significado. En primer lugar nos encontramos con unas fotos desnudas, sin marco, colgadas de la pared por apenas dos clavos; fotos de espacios nocturnos y desolados, la mitad muy oscuras y la otra mitad claras, las últimas casi cegadoras, ninguna de ellas muestra más protagonista que al propio fotógrafo. La sensación que genera este juego de luz y sombras es la del despertar de la oscuridad de la noche y enfrentarnos a la luz del día, cuando todavía duelen los ojos, una sensación, esta, muy física.
Si seguimos el recorrido lógico de lectura nos encontramos con una nueva serie de imágenes en donde sorprende que el motivo sean habitaciones blancas llenas de muebles tapados por sábanas también blancas, generando en el espectador dos sensaciones bien distintas, por un lado la sensación de la ocultación, y por otro la de esterilidad en su sentido de aséptico. Esto último se repite en el siguiente, y tercer juego de imágenes en dónde observamos múltiples tomas de una sábana blanca volando al aire sobre un fondo de cielo azul y campo verde. La primera impresión, por el juego de continuidad es la de que las sábanas de las habitaciones fueron expulsadas al exterior desde las ventanas, ventilando así la frialdad de los interiores, llenándolos de oxígeno al tiempo que las mismas telas se liberan de tan tediosa función. Por último aparece un mismo trozo de tela expuesto como último vestigio, como muestra de lo que ya no está. Un conjunto de poéticas referencias para hablar de la propia existencia, de lo hechos que van construyendo al mismo artista.
crítica de arte
Galería Sargadelos, Rubalcava 30-32.
Hasta el 30 de noviembre.
De 10.00 a 13.30 horas y de 17.00 a 21.00 horas, de lunes a sábado.