El temor a los robos cunde entre los bateeiros y desespera al sector

maría hermida / rosa estévez RIBEIRA / VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MARTINA MISER

El hurto de toneladas de mejillón da la puntilla a un año nefasto

07 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Que acabe o 2013 xa». Esa frase la pronunciaba ayer un bateeiro barbanzano y, con unas y otras palabras, se repetía en boca de productores de mejillón de toda la ría. El ejercicio está siendo realmente pésimo para el sector y, conforme avanza, en vez de ir solucionándose, los problemas no dejan de multiplicarse. A los desplomes y la paralización de la actividad por la dichosa toxina -aún están cerrados la mayoría de los polígonos- se suman ahora los robos. El miedo cunde porque ya hay varios mejilloneros, algunos de la zona barbanzana, a los que le sustrajeron toneladas de bivalvo -en algún caso las pérdidas son de 6.000 euros, y equivalen a más de la mitad de la producción que había en la batea-. Y hay quien está dispuesto a vigilar en los muelles hasta altas horas a o hacer otras filigranas para evitar quedarse sin la cosecha.

Baltasar Rodríguez, además de patrón mayor de Rianxo, es bateeiro de la agrupación A Rianxeira. Ayer, decía que la situación actual «na que roubaron ao lado dunha batea miña» le recuerda a la pesadilla que vivió hace años, cuando a causa de una visita de los amigos de lo ajeno pasó muchas noches sin dormir. «A xente está moi, moi atemorizada. Estamos todos, se che rouban a produción é tremendo», decía ayer.

La razón no se la quitaban desde agrupaciones como Aspromeri. Su presidente, Ramón Iglesias, señalaba: «Hai temor porque estamos nun ano moi malo, no que hai moitos desplomes, e se che ven un roubo, pois é fastidiado».

La mayoría, reparcado

Se da la circunstancia de que el cierre por toxina obligó a reparcar -a meter en sacos- mucho bivalvo, con lo que está más expuesto. Así que el miedo se extiende por el sector, cuya cota de desesperación aumenta cada día que pasa.