Contaminada con cobre y mucho más

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La contaminación se queda depositada en el agua y los fondos marinos.
La contaminación se queda depositada en el agua y los fondos marinos. óscar vázquez< / span>

La Ría de Vigo también registra elevados índices de zinc, plomo y mercurio

03 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Empecemos por una pregunta. ¿Qué pasa cuando las actividades de un sector estratégico de nuestra ría, la construcción y reparación naval, repercuten negativamente en otro sector estratégico de la ría, la pesca y el marisqueo? ¿Y qué pasa cuando existe una intuición razonable de que ambos factores repercuten negativamente en la salud de la población? Esta semana el CSIC nos comunicaba una, otra, mala noticia sobre el estado de salud de nuestra ría. La ría de Vigo tiene el récord de Galicia en contaminación por cobre. La cosa no es ninguna tontería: a partir de 270 mg por kilo de sedimento se considera que los efectos contaminantes son preocupantes, y en Vigo se superan los 480 mg, casi el doble.

En realidad el CSIC confirmaba el miércoles lo que ya anunciamos en marzo. Entonces tratábamos el asunto de los TBT, esas pinturas anti-incrustantes para barcos (potentes disruptores endocrinos tan tóxicos que solamente 2 gramos podrían contaminar todo el embalse de Zamáns). Dichos compuestos están prohibidos, por su toxicidad, en la UE desde el año 2008, y fueron sustituidos por otros tipos de pinturas con base, precisamente? en cobre. Decíamos hace siete meses que, por lógica, los niveles de cobre en la ría deberían ser preocupantes, y ya tenemos el dato de hasta donde lo son.

Pero si nos paramos un segundo a reflexionar llegaremos a la conclusión de que en esta ecuación falta un elemento importante, por la parte que nos toca: nosotros y nosotras.

Nuestro modo de vida, especialmente el de este porcentaje de la humanidad (ya más de la mitad de la población mundial) que vivimos en las ciudades nos aleja aparentemente de los procesos ecológicos, pero es un espejismo que no tiene que ver con la realidad. A pesar de la percepción que tenemos de estar al margen de los ciclos de la naturaleza somos una parte indivisible e interdependiente de ellos. Hablamos en este caso de la contaminación de la ría y parece que nos referimos a otro mundo que se encuentra allí, al otro lado de la orilla o del muro del puerto, pero es un universo distinto y que no nos afecta directamente lo que le pase. Pero piensen un momento en la secuencia lógica de los acontecimientos: llevamos décadas vertiendo a la ría cantidades enormes de plomo, cadmio, mercurio, cobre, zinc (además de las aguas fecales, que esa es otra). Toda esa contaminación no desaparece, se queda depositada en la columna de agua y en los fondos marinos. Los peces, los moluscos, los crustáceos se alimentan allí y van acumulando en sus cuerpos todos esos contaminantes pues para metales pesados y compuestos químicos de síntesis, sus organismos, como el nuestro, carecen de sistemas para eliminarlos. Luego nosotros nos comemos esos peces, moluscos y crustáceos ¿Se van haciendo una idea de a donde queremos llegar? En un mundo normal, en una ciudad normal, sabiendo como sabemos que la ría de Vigo tiene unos niveles extraordinariamente altos de plomo, cobre o tributilo de estaño y que dichos niveles llevan así décadas, lo lógico sería identificar una población de riesgo (personas mayores de 30 años que en su dieta incorporasen porcentajes elevados de peces planos o crustáceos procedentes de la ría) y a dicha población realizarles completos análisis buscando estos contaminantes en su organismo, por aquello de prevenir. La mala pregunta es ¿porqué no se hace?, ¿quizás porque si se hiciera ese estudio clínico tendríamos que dar una mala, muy mala noticia a la población?