Las grúas y las excavadoras casi son maquinaria de museo en la comarca. Porque si la rehabilitación está en números rojos, la construcción es casi una anécdota en las calles de O Salnés. El año pasado, en sus municipios no llegaron a levantarse ni un centenar de viviendas. Fueron, en realidad, 97, una cifra que impresiona más si se compara con las 574 viviendas nuevas que se construyeron en el 2006. Si a esos municipios les sumamos Catoira, Valga y Pontecesures, resulta que en el 2006 fueron 622 edificios de nueva planta, y en el 2012, tan solo 107. La caída, por lo tanto, fue de un 83 % en tan solo seis años.
Curiosidades por municipio
Pero hay matices, según el municipio. En líneas generales, la construcción iba ya demasiado acelerada cuando empezó el siglo, con 458 viviendas nuevas en el 2000 en la zona que nos ocupa -O Salnés más los tres concellos del Baixo Ulla- y las mejores cifras se dieron en los años 2006 y 2007, para caer en picado a partir de ahí y llegar a las cifras actuales.
Pero luego se dan casos como el de Pontecesures, donde el año pasado no se licitó ni una sola licencia de construcción y que registra su máximo secular en el año 2000, con 10 viviendas nuevas; o el de Sanxenxo, que todavía mantenía el tipo en el 2011, con 70 viviendas de nueva planta, pero que ya el año pasado bajó a la realidad con tan solo 25 solicitudes de licencia.
Hay otros datos curiosos. O Grove, por ejemplo, marcado en el pasado por la suspensión de las normas urbanísticas, alcanzó el récord de construcción en el 2001, y en cambio, solo levantó cinco viviendas en el 2007, cuando el resto de la comarca no paraba de construir. Y en A Illa, los dos extremos de la balanza se tocan. El récord se batió en el 2002, con 31 inmuebles nuevos, y el desplome fue en el 2003, con solo cinco licencias aprobadas.
Ribadumia alcanzó su cénit en el 2002 y el año más bajo fue el 2008. Y Pontecesures no fue el único que batió su récord en el 2000; lo hicieron también Valga, Vilagarcía y Vilanova, que vivieron los mejores años del bum inmobiliario años antes del estallido de la burbuja, porque en líneas generales, fue en el 2006 y en el 2007 cuando más edificios se levantaron en la comarca.
Pese a los brotes verdes, todavía habrá que esperar mucho para que se recuperen esas cifras.
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