El cobro del IBI se retrasa para compensar que no habrá bajada

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

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ROI FERNANDEZ

Los pagos pasarán al segundo semestre en el 2014 a petición del PSOE

30 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El PSOE puso precio a su apoyo a la modificación de las ordenanzas fiscales en el último pleno. Los cambios planteados no implicaban subidas en las tasas municipales, que mantendrán la cuantía actual en el 2014. Pero los socialistas supeditaron su voto favorable a la aceptación de una enmienda para aplazar al segundo semestre del año el pago del IBI. Con el visto bueno a esta contrapropuesta, a la que no puso trabas el equipo de gobierno, el plazo previsto para el cobro de la contribución se retrasará en dos meses con carácter general.

La decisión municipal de adelantar el cobro del impuesto de bienes inmuebles al primer semestre del 2013 motivó un fuerte rechazo entre los contribuyentes. No solo por la proximidad del pago anterior, que se había efectuado a finales del 2012, sino también por el incremento del coeficiente del IBI que se venía aplicando hasta entonces. Las quejas llegaron incluso al Valedor do Pobo, que abrió un expediente por el adelanto de la recaudación.

La revisión que propuso el PSOE motivará que la contribución no se cobre el próximo año a partir de junio, como establecía la modificación de ordenanzas que llevó a pleno el BNG. El período de cobro del IBI irá finalmente del 6 de agosto al 6 de octubre para los recibos no domiciliados. Los vecinos que tengan domiciliados los pagos deberán abonar en ese período el 60% del importe total de la contribución. El segundo cargo les será aplicado a partir del día 4 de diciembre. «Dese xeito o primeiro pago aproxímase a como estaba antes e o segundo incluso se retrasa ata decembro», señala el portavoz socialista, José Tomé.

El coeficiente de la contribución seguirá, sin embargo, en el 0,60%, el mismo gravamen que se aplicó este año, sensiblemente superior al 0,45 que estaba vigente antes de la aprobación del plan de estabilidad presupuestaria, en marzo del 2012. Aunque estaba previsto volver a un porcentaje del 0,55% en el 2014, las directrices más recientes del Estado para combatir el déficit de las administraciones locales condicionan los planes municipales. Para poder rebajar el IBI sería preceptiva una revisión de los valores catastrales y el gobierno municipal entiende que esta última medida tendría efectos contraproducentes.

Objeciones legales

Tomé planteó otras dos correcciones a la modificación de las ordenanzas fiscales. La primera, consistente en la aplicación de bonificaciones a los vecinos que tengan domiciliados sus recibos, quedó pendiente a espera de que la interventora elabore un estudio económico sobre su viabilidad. La otra sugerencia del PSOE apuntaba a la posibilidad de fraccionar también el pago de los recibos del IBI sin domiciliar, pero fue aparcada por las objeciones de tipo legal que según el equipo de gobierno plantearía su puesta en práctica.

Los concejales del PP, por su parte, se abstuvieron en la votación de las ordenanzas fiscales. La portavoz de este grupo, Julia Rodríguez, discrepó de algunos cambios realizados en la bonificaciones del IBI para familias numerosas y plusvalías, por entender que se limita el número de beneficiarios y que deberían mantenerse como estaban.

Las «pillerías» a las que recurrían con cierta frecuencia algunos contribuyentes al amparo de estas bonificaciones, a las que se refirió la portavoz del gobierno municipal, María Xosé Vega, no justifican para los populares la nueva redacción del texto que las regula.