People like us es el título de la última exposición del pintor Eduardo Hermida esta vez es la Sala de la Galería Sargadelos la que da cabida sus oleos. Sin duda es este un año importante en la carrera del artista ferrolano, pues varias son las exposiciones y eventos que ha protagonizado en distintos y variados puntos de nuestra geografía, de hecho al mismo tiempo que nos muestra su obra en la Sargadelos, también lo hace en la galería Caja Esférica de A Coruña con otra colección, titulada Collágenos. Hermida retoma formato que hace unos meses veíamos en Silencios en El Ciber de Mao, aunque ahora da un paso adelante y añade la presencia de pequeños personajes que como habitantes de Lilliput campan a sus anchas por los óleos y las esculturas.
Si la intimidad y lo personal eran un hecho significativo en las obras de Silencios, ahora, si cabe, lo son más, aunque de un modo distinto: El pintor ha cedido esos derechos a los personajes que moran las obras, personajes que unas veces se encuentran y hablan entre ellos y otras simplemente pasan y miran como si todo formara parte de la normalidad. Esta aparente normalidad se traduce al espectador en cierta inquietud, la inquietud que la pecera transmite, la sensación de que la vida existe, pero lo hace dentro, sin poder salir, sin poder gritar, atrapada en un silencio, en una quietud que parece no acabar nunca. En ocasiones los protagonistas observan los motivos del cuadro: un busto de escayola, una bota, un bote lleno de pinceles?,objetos por otra parte cotidianos, habituales, en otro contexto incluso anodinos,y lo hacen como si asistieran a un espectáculo que los hipnotiza, observando del mismo modo que se observa el arte. Y nosotros los observamos a ellos, un juego de miradas de fuera a dentro se va concatenando hasta que nos damos cuenta de que lo que realmente arrastra la mirada es ese fondo sepia trabajado a base de pinceladas que se suman unas a otras hasta transformarlo en algo, en cierto modo, neutro.
Sombras proyectadas
Y de nuevo en el fondo de los cuadros, que sabemos que lo es por las sombras proyectadas de los objetos y los personajes, nos encontramos el silencio, más silencio. La sugerencia de sombras nos anclan al suelo, nos obligan a apostarnos allí, del mismo modo que los personajes que miran lo están haciendo. Es verdad que todos podríamos ser los que habitan los cuadros, es verdad que son gente como nosotros, gente que parece meditar, que parece observar, incluso parece vivir y convivir con y dentro de la misma pintura. Eduardo Hermida nos invita a pensar en esa intrahistoria que sus obras parecen tener, a reflexionar en torno a lo que en una obra de arte puede suceder a mayores de lo que realmente parece que sucede.
crítica de arte
juanaprietoluna@gmail.com y juanaprietoluna.blogspot.com.
Lugar: Calle Rubalcaba, 30-32
Calendario: Hasta finales del mes de octubre
Horario: De De 10.00 a 13.30 y de 17:00 a 21.00 horas