De Dante a Baudelaire

TAREIXA TABOADA OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

Miguel Villar

Muestra de escultura de Luis de las Cuevas en El Cercano

28 oct 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

«Por muy bien hechos que estén los puntos de sutura, se vive con dificultad cuando nuestras vísceras han sido sustituidas por la añoranza de una persona?» (Marcel Proust).

El Cercano, punto de encuentro de la cultura y el arte, es una ventana abierta al mundo desde el ombligo perforado de Ourense. Este proyecto ideado por el carismático y «cercano» Moncho Conde Corbal, acoge desde hace años todo tipo de propuestas coherentes y punteras que hacen que nuestra ciudad se desperece de vez en cuando de un otoño apolillado con un estímulo activo y moderno, desde un pensamiento libre y un concepto innovador y desprejuiciado del arte contemporáneo en todas sus disciplinas.

El proyecto que presenta El Cercano hasta el 25 de noviembre es la escultura del artista Luis de las Cuevas. Esta exposición está coordinada por Cristina Carballedo. Instantes compartidos es el título de la muestra que engloba una serie de esculturas de bronce de pequeño y mediano formato cuyo elemento fundamental es la figuración humana. El autor habla de «una vuelta a los orígenes» y de los pequeños placeres diarios. Esos instantes de exultante alegría, generalmente compartidos, con la familia, la pareja o los amigos y que nos hacen atrapar la felicidad aunque ésta siempre quiera resbalarse entre los dedos?

Su obra poética y expresiva se centra en el ser humano, en la esencia que existe bajo la piel, la línea de contorno encierra la figura como límite de su espacio, pero el interior se abre integrando masa y vacío, forma y hueco con gran equilibrio de las tensiones producidas por las asimetrías geométricas y las del propio material, en un proceso de desmaterialización, en el que las formas se estilizan y adelgazan expansivas, liberando el «tono» o masa de la escultura y generando el hueco en el espacio interno, transformando el bulto redondo en silueta.

El ser y la apariencia

Desnudos femeninos sintéticos y expresivos que remiten al arte africano en los volúmenes y estilizaciones reproduciendo un modelo iconográfico que simboliza a la mujer universal. La paradoja del equilibrio de la figura oscilante ligeramente dinámico y extendido y sin embargo, estático y contenido, como el efecto ligero, aéreo de las piezas en contraposición al material utilizado, el bronce, solemne y grávido. Siguiendo este concepto de contradicción cabe destacar la pieza El verdadero valor cuyo título sugestivo hace pensar en conceptos como el ser y la apariencia, el precio y el mérito, el talento? La particularidad de la obra es la pátina roja que la recubre, puesto que el bronce como material valioso no necesitaría del maquillaje de la pintura (para ocultar la pobreza de un material que es justo lo contrario) y enlaza con el concepto de piel y esencia, de exterior e interior, de verdad y apariencia. Su escultura remite a Lehmbruck en el tratamiento del desnudo como metáfora existencialista, huella y expresión del sentimiento. Sus formas extremadamente alargadas, lo sitúan entre lo tectónico y lo orgánico; a Giacometti, en la esquematización de las formas y la distancia, la inmediatez e intensidad con un aspecto punzantemente vertical como agujas góticas. La pérdida de la corporeidad en la línea existencialista de Sartre y esa verticalidad nerviosa que surge de la disolución de la distancia exterior a favor del carácter expresivo. Presumible la influencia de Moore en el hueco-espacio del paisaje corporal, Buciños en la representación de la vida como celebración de lo cotidiano y Archipenko en la emancipación de la forma vacía, la tensión producida por el movimiento congelado de Boccioni, el arte negro, Picasso y Brancusi.

El abandono de la teatralidad de la masa subraya la frontera entre la epidermis y el espacio envolvente. Las posturas inestables como en Otoño generan fuertes tensiones entre la figura y el aire que la atraviesa siendo el torso y una pierna pilar apuntalado por la otra pierna ligeramente flexionada. Esta pose adentra el espacio envolvente en un contorno interior geométrico, sin embargo, en Pareja las formas abrazan el espacio circundante con la armadura existencial de las extremidades como línea de contorno en el que se funden las figuras. Estas concentraciones escultóricas del sentimiento establecen un diálogo con el espectador a través de su fisionomía adusta y absorta, desde una exacerbada fragilidad en el aspecto constructivo.

Integración de la forma

Entre la tradición y la modernidad, en el abandono del efecto masa de la escultura tradicional de bulto redondo y anticlasicista por la penetración existencial y emocional con una intensidad hedonista y psicológica y la tensión estructural de las formas esqueléticas. La relevancia de los distintos ángulos ?fértiles? cuya saturación genera un movimiento orgánico y la integración de la forma en el espacio y los espacios intermedios entre ésta y el espectador que configura y finaliza la obra.