¿Por qué se mueren las abejas?

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

Miguel Villar

Encarnación Garrido ha ganado un premio nacional con su tesis doctoral sobre el despoblamiento de las colmenas, en la que es clave un ácaro asiático

24 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Vuela. Colonia, Barcelona, A Coruña. Lo hace a cualquier lugar de España donde esté alguna de las 2,5 millones de colmenas del primer país de la UE en productos apícolas. Vuela como la «ganadería minoritaria» a la que se dedica: «Cuando dices que eres veterinaria, te suelen hacer una consulta rápida sobre animales de compañía. Pero cuando dices que no sabes y que eres veterinaria de abejas, la cara de sorpresa va seguida de un aluvión de preguntas sobre estos fascinantes insectos». Es Encarnación Garrido Bailón (Ourense, 1980), licenciada en la Facultad de Veterinaria de Lugo y doctorada en Madrid.

En el mundo apícola podría ser una reina, pues ha unido a sus compañeros del Colegio de Veterinarios de Almería, que le dieron el XIV Premio Nacional de Investigación Veterinaria por su tesis doctoral sobre las causas del despoblamiento de las colmenas. «Lo más novedoso es hablar de apicultura, también dentro de mi profesión. Es una ganadería minoritaria a la que se le presta poca atención», dice. Y la gran pregunta: ¿por qué mueren las abejas? En Galicia «no se mueren más que en otras comunidades, y aunque hay varios factores que determinan esta mortandad, el uso incorrecto de los tratamientos utilizados frente a Varroa destructor (un parásito de origen asiático que está en nuestro país desde los años ochenta) y la falta de coordinación de los mismos es fundamental».

Ha cogido carrerilla y queda claro que no es una reina, es una obrera de la ciencia: «Este hecho [el uso incorrecto de los tratamientos] contribuye a una disminución de la inmunidad de las abejas melíferas, lo que las hace más susceptibles a la acción de otros agentes nosógenos de origen abiótico (pesticidas) y/o biótico (Nosema ceranae, Paenibacillus larvae, Ascosphaera apis, virus)».

Y cuando no se mueren, las come la avispa asiática: «Se está convirtiendo en otro agente nosógeno para las abejas a tener en cuenta y como tal hay que tenerlo bajo control. Este es un trabajo que debemos asumir todos los que nos dedicamos a la apicultura: Administraciones, asociaciones y técnicos».

Garrido sabe de qué habla, ya que trabaja en Biopyc Soluciones Apícolas, «una empresa dedicada a la sanidad animal. Soy la responsable del área de apicultura a nivel nacional y mi labor principal es dar servicio al sector desde el asesoramiento, la formación y la información».

Profundizó en el estudio de la patología apícola en Guadalajara y luego siguió investigando «principalmente en el desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico basadas en la biología molecular. De hecho, alguna de ellas es de referencia por la Oficina Mundial de Sanidad Animal (OIE) para enfermedades de abejas».

Sobre el actual interés por la apicultura, entiende que en estos momentos de crisis la gente la ve «como una alternativa rentable que no requiere gran inversión». Recomienda a los apicultores noveles que trabajen «bajo el asesoramiento de un técnico para evitar posibles riesgos sanitarios».

Y más allá de las abejas es una humanista, exigente lectora, curiosa y cinéfila. Su tesis doctoral arranca así: «??Hagas lo que hagas, ámalo. Como hiciste con la cabina del Cine Paradiso??. Alfredo a Totó, Nuovo Cinema Paradiso».