«El centro puede tener un nuevo valor»

Rocío Pita Parada
rocío pita parada FERROL / LA VOZ

FIRMAS

El arquitecto catalán Albert Cuchí i Burgos habló en el ciclo de conferencias Ferrol: Rexeneración urbana e recuperación económica sobre sostenibilidad y ciudades históricas

24 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El arquitecto doctor y profesor en la Universidad Politécnica de Catalunya Albert Cuchí i Burgos (Barcelona, 1957) estrenó ayer el ciclo de conferencias Ferrol: Rexeneración urbana e recuperación económica, con una charla sobre sostenibilidad y el ejemplo que supone Compostela para el urbanismo. Defiende el valor de los cascos históricos y su futuro como oferta residencial.

-¿El ejemplo de Compostela se podría aplicar a Ferrol?

-Lo que es interesante de la estrategia verde de Santiago es su filosofía, la visión de lo que tiene que ser el urbanismo de cara a la transformación hacia la sostenibilidad.

-Como experto en rehabilitación, ¿hacia dónde va el futuro urbanístico de ciudades que tienen un casco histórico tan degradado, como Ferrol Vello?

-Los cascos históricos se degradan porque hay otra oferta. Los que pasa en los ensanches no es ajeno a los cascos históricos, porque la ciudad histórica es incapaz de soportar lo que se necesita en la vida moderna. Eso hace que la ciudad histórica resulte insuficiente y la gente se va a la oferta que tiene hacia los ensanches. ¿Quién se queda? Los que no se pueden ir, porque no tienen dinero para irse, aquellos que no necesitan aparcamiento porque no tienen coche o no necesitan tantos servicios. En el caso de Santiago, su valor monumental hace que vayan para ahí actividades nuevas, que lo que hacen es aprovechar ese valor simbólico. Ahora lo que hay es una oportunidad: la sostenibilidad es un cambio de relación con el medio, que significa transformar también nuestro modo de vida. Y ahí la ciudad histórica puede tener un papel, depende de lo degradada que esté, hay que verlo, con una oferta de habitabilidad diferente, curiosamente una opción mejor que la ciudad moderna. Permite ir recuperando algunas cosas que son patrimonio y otras que no consideramos como tales: no son solo las piedras, sino el funcionamiento de la ciudad tradicional. Eso es un nuevo patrimonio. A partir de ahí la ciudad histórica puede tener un nuevo valor y aportarlo y ser la raíz para extenderlo al resto de la ciudad.

-Declaraciones de protección del patrimonio como el BIC ¿complican que los centros se llenen de gente?

-Lo que hacen es que cambien de funciones y compitan con el uso residencial. Viene gente que es capaz de pagar más que la que vive ahí y los va expulsando poco a poco. Hay que proteger ese uso residencial y limitar el resto para que no ejerzan ese despoblamiento de la ciudad histórica y la vacíen de contenido. Un centro tiene que tener muchas actividades distintas, pero la base es la residencial.

albert cuchí experto en rehabilitación