Robos y ataques merman aún más el complejo Costa Nariga

Santiago Garrido Rial
S. G. RIAL CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

JOSE MANUEL CASAL

Las sustracciones y el vandalismo no cesan en el bloque carballés

15 oct 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Estaba llamada a ser la mayor urbanización de Carballo, al lado de la carretera de Razo, pero se ha convertido en un foco de robo y vandalismo. La primera fase de la urbanización Costa Nariga, de la promotora Riotorto, que aún se anuncia en una parte del inmueble prometiendo «calidade de vida en Bergantiños», yace olvidada, con puertas y ventanas abiertas y destrozadas y, lo que es peor, sin que parezca que haya soluciones próximas. Incluso su situación jurídica es enrevesada, aunque según varias fuentes ya pertenece a los bancos, por embargo.

Desde el Concello de Carballo explicaron ayer que, en reiteradas ocasiones, intentaron localizar a los actuales dueños, ocupándose de las indagaciones también la Policía Local, pero no hubo manera. De todos modos, es una propiedad privada y la misión municipal sería la de tomar cautelas en caso de desprendimientos a la calle, por ejemplo.

De momento, y a simple vista, los destrozos están dentro. Ya los había hace más de dos años, pero van a más: cristales, puertas, maderas, sanitarios... No es necesario entrar para comprobarlo, pero hay quien lo hace, a la vista de algunos restos que se aprecian a simple vista. En todo caso, acceder a esos espacios es peligroso. Hay cuadros eléctricos a la vista y uno de ellos incluso advierte de «alta tensión, peligro de muerte».

Algún vecino de la zona comentaba ayer, desde el anonimato, que algunos días se escucha como el martilleo continuo en alguno de los pisos. Muy probablemente se trata de ladrones, que desencajan elementos del mobiliario o de la construcción. Los más de 60 pisos de esta primera fase estaban muy equipados, y poco a poco se han ido quedando sin nada útil.

Pero no solo los robos han mermado el complejo urbanístico, sino que el vandalismo también se ha dejado notar en puertas, cristales y ventanas, además de suciedad y pintadas. Incluso en la zona central, en la que iba a ser una piscina. De hecho, este conjunto de viviendas está realizado en una calidad muy elevada de construcción, y de haber salido adelante daría un gran valor a la zona, que hasta hace poco estaba prácticamente deshabitada (solo las casas al lado de la carretera), pero que ahora necesitará una enorme inversión para arreglar todos los destrozos y reponer el material robado, si es que finalmente se llega a hacer.

Esa zona sí tiene vida, gracias al continuo ir y venir de los padres y madres de alumnos de la escuela infantil, muy cercana, o porque es un lugar agradable y tranquilo para pasear. Pero, de noche, mejor evitarlo, porque parte del alumbrado está desconectado, y en su día también robaron cable. Además, los ladrones o los vándalos rompieron algún banco y se pueden ver carteles caídos. Y un matorral de tojos altos que está pidiendo un buen corte.