El eucalipto, de villano a héroe

María Cuadrado Fernández
maría cuadrado VIVEIRO / LA VOZ

FIRMAS

La rentabilidad que en plena crisis garantiza esta especie a propietarios de montes y empresas ha acabado con su histórica mala fama

14 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La demanda de eucalipto globulus principalmente para pasta de papel de calidad ha propiciado una reconversión de todos los eslabones de la cadena del sector forestal que presume, en las zonas de mayor producción de España como A Mariña y Ortegal, de tener ocupación laboral casi plena. Con un negocio que generó en el último año más de 130 millones de beneficio a los propietarios de montes, el eucalipto parece librarse de la mala fama que se ganó esta especie por las plantaciones masivas y emerge como opción laboral y económica. En provincias cuya base se sustenta en los sectores primarios, como es el caso de Lugo, la producción maderera se ha convertido en la locomotora de la economía.

Pero en A Mariña y Ortegal la cultura forestal no es una moda, es tradición. Simplemente ha sido necesario adaptar la estructura para ajustar la producción al mercado. Los pequeños productores han aparcado el concepto del monte como hucha e invierten ahora en diseñar y planificar cortas a 15 o 20 años, buscando la máxima rentabilidad. A diferencia de otras zonas del norte peninsular, en Galicia se invierte ahora más en plantar y se sopesa qué especie seleccionar (globulus o nitens) buscando la eficiencia. El precio de la madera ha animado a los propietarios del norte gallego a asociarse (ya hay algunas cooperativas), inicialmente para vender madera, pero también para repoblar. Responsables de agrupaciones mariñanas e incluso algunos primeros compradores reconocen que es la única manera de luchar contra el minifundio, garantizar la autonomía del propietario, certificar producciones y negociar un buen precio. Todos los eslabones del sector son necesarios para profesionalizar un sector cuyo éxito también ha permitido la adaptación del transporte por carretera. Con los últimos datos del Inventario Forestal Nacional en la mano, los profesionales constatan que, a pesar de los incendios, la superficie forestal sigue aumentando en Galicia.