Un estudio del Congreso cuestiona los beneficios de la jornada única en los colegios y genera debate en la comunidad escolar de A Mariña
FIRMAS
Descolocados se han quedado profesores y sindicatos con el Estudio de la Racionalización de Horarios, la Conciliación de la Vida personal y la Laboral que comenzó a debatirse en el Congreso y que, entre otras medidas plantea que los escolares vuelvan a clase por la mañana y por la tarde. «Se hai que volver á xornada partida no cole, pois vólvese», apuntó la directora del CEIP Vista Alegre de Burela, que fue uno de los primeros centros de A Mariña en poner en marcha la jornada única.
De entrada, todos los equipos directivos consultados desconocían la existencia del estudio y las demoledoras conclusiones a las que llega: que los niños estén en clase de 9 a 14 horas no sirve para conciliar, ni favorece la igualdad de género, ni permite atender a las necesidades de los menores. La presidenta de la comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Quintanilla, señaló que resulta «una locura para los niños y sus padres», y apuntaba hacia la negociación con los sindicatos para «que desaparezcan esos privilegios, que no derechos, de los profesores».
O Cantel y Fondo-Nois
En la mayor parte de la comarca está implantada la jornada única. El último en incorporarse ha sido el colegio de infantil San Roque de Viveiro, que lo consiguió este curso tras someter la propuesta a tres votaciones en cursos anteriores.
El debate ha pillado por sorpresa al equipo directivo del colegio O Cantel, de Foz, que junto a su vecino de Fondo Nois, estaban empezando a plantearse la posibilidad de implantar la jornada única el curso que viene. Comparten transporte escolar, por lo que en aspectos como los horarios dependen un centro del otro. «Este ano co tema do copago no comedor houbo pais que o plantexaron no consello escolar», señaló el director de O Cantel, Celestino Varela. A la antigua usanza, y por el momento, ambos centros, y siempre con el condicionante del transporte, mantienen en septiembre y junio la jornada única, y retoman la jornada partida cada 1 de octubre, de 9.30 a 13.30 horas, comedor y a continuación clases de 15 a 16 horas.
El cambio de jornada tiene que ser refrendado en la votación correspondiente por los padres, según recoge la legislación. Contrasta con la postura que mantiene la Federación de Anpas de la provincia, Fapacel. «O de que conciliar coa xornada única a vida familiar e laboral non o temos claro», dice su portavoz, Elvira Lombao. De hecho se posicionan manifiestamente en contra.
En el apartado sindical, Dores Fernández de CIG-Ensino en A Mariña, remarca que «as xornadas únicas ao final quen as pide son os pais, senón, non se poden implantar».
conciliar la vida laboral y familiar los horarios escolares a debate