Un refuerzo prioritario

Elvira Vieira

FIRMAS

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La autora sostiene que es buen momento para mejorar las conexiones entre Galicia y el norte de Portugal para favorecer la competitividad

22 sep 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Las dudas e incertidumbres han marcado la evolución reciente de la economía europea, han atrofiado el alcance de la visión política hasta una perspectiva cortoplacista y han dificultado la definición de una estrategia de crecimiento que contemple una política de inversiones públicas a largo plazo. Sobre esta base se deberá pensar el futuro de las relaciones de cooperación transfronteriza entre Galicia y el norte de Portugal, especialmente en la ordenación del territorio y en la movilidad.

En este último aspecto, el campo de batalla tiene varios frentes. Los más discutidos y negociados abarcan los accesos por carretera, ferroviarios y aeroportuarios.

En el contexto de la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal, las conexiones por carretera son las más utilizadas por los agentes económicos y, como tal, son las que más condicionan el día a día de los ciudadanos y las empresas. La calidad de las carreteras y el coste de su uso son variables que han evolucionado en el mismo sentido, y los agentes han asumido costes cada vez más elevados. Ejemplo de ello es la imposición de peajes en algunas carreteras sin coste para el usuario en el norte de Portugal -las SCUT?s-. Incluso con la polémica forma de cobro de estos peajes, el volumen de tráfico internacional se ha mantenido intenso y se han proyectado futuras inversiones que vinculan Galicia con Portugal, que de entrada solo serán consideradas por encontrarse en ejes internacionales integrantes de las redes transeuropeas y por augurar una contribución inequívoca para el aumento de la competitividad.

Con respecto a las conexiones ferroviarias, a pesar de las perspectivas de inversión en la mejora del enlace entre Galicia y el norte de Portugal hasta el 2016, la verdad es que sus problemas, identificados hace ya algunos años, se mantienen iguales, sin constituir todavía una verdadera solución alternativa para quien se mueve por carretera. La suspensión, por tiempo indeterminado, del enlace Oporto-Vigo en la red de alta velocidad, manteniéndose solo el tramo Lisboa-Madrid, con vocación esencial para el transporte de mercancías entre los puertos marítimos de Sines, Lisboa y Setúbal y el resto de Europa.

Por último, las conexiones aeroportuarias en el ámbito de la eurorregión han sido objeto de una amplia discusión estratégica en cuanto a su justificación y gestión. La polémica levantada sobre todo en Galicia, que cuenta con tres seropuertos, es el resultado de un intento de justificar la dimensión de la oferta frente a la evolución de la demanda que, por varios motivos, ha venido registrando rupturas significativas. Esta polémica incluso podría no existir si el territorio gallego configurase un espacio cerrado. Con todo, la realidad es que, cada vez más, estos aeropuertos sienten la competencia del aeropuerto de Oporto, que ha registrado ritmos de crecimiento anual elevados, motivado también por el aumento de la demanda gallega. Para evitar el lento adelgazamiento de estas estructuras aeroportuarias, la estrategia de ordenación del territorio a este nivel deberá tener en consideración todo el espacio eurorregional. Sin ser especialista en este campo, la solución podrá pasar por el cierre de infraestructuras, la mejora de la gestión y distribución de las rutas aéreas por los diferentes aeropuertos, procurando desarrollar una estrategia de diferenciación y segmentación de la oferta, o la recalificación de infraestructuras para otros fines,como por ejemplo el exclusivo transporte de mercancías en el ámbito del establecimiento de una plataforma logística aérea.

A pesar de las dificultades financieras que afectan a los organismos públicos ibéricos, la mejora de las conexiones continuará siendo un eje prioritario de desarrollo sobre todo en el contexto de las relaciones transfronterizas. En este sentido, el próximo Marco Comunitario de Ayudas 2014-2020 aparece como una excelente oportunidad para incrementar la calidad y sostenibilidad de la movilidad, no solo en la eurorregión Galicia-Norte de Portugal, sino también en toda la frontera ibérica.