El observatorio de Pantón rebasó diez veces los 40 grados durante el verano
21 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.A lo largo del verano que termina este fin de semana, la estación meteorológica de A Míllara -en la parroquia de Vilar de Ortelle, en Pantón- ha vuelto a batir récords. Al igual que sucedió el año pasado, en este punto se registraron varias veces las temperaturas más altas de Galicia, alcanzando o rebasando los cuarenta grados centígrados. Esta circunstancia puede hacer pensar que Pantón figura entre los lugares más tórridos del noroeste, pero desde MeteoGalicia, organismo que gestiona la estación, señalan que estas mediciones solo reflejan la situación de una zona muy limitada y no se pueden considerar como representativas de lo que sucede en el conjunto del territorio municipal.
Según explica Santiago Salsón, coordinador del área de observación del medioambiente y meteorología de MeteoGalicia, las temperaturas extremas registradas en verano en A Míllara se limitan a la aldea en la que se encuentra la estación, en una ladera del valle del Miño expuesta al sol durante la mayor parte del día. «Es una zona muy determinada en la que efectivamente se alcanzan esos valores tan altos en ciertos momentos, pero al mismo tiempo, a poca distancia de allí, las temperaturas son bastante más moderadas», indica el meteorólogo.
Lugares similares
Lo mismo ocurre en otras estaciones situadas en lugares semejantes, como Leiro, Ribadavia o Arnoia, donde se registraron temperaturas muy similares en las mismas fechas. «En las zonas bajas y encajonadas de los valles del Miño y del Sil que están más expuestas a la luz solar suelen registrarse valores muy elevados -dice Salsón- y en estos estos lugares suele haber viñedos, porque son muy adecuados para este tipo de cultivo».
Por otra parte, A Míllara forma parte de la red de estaciones agrometeorológicas de la Xunta. Estos observatorios están concebidos con un criterio diferente de los que son puramente meteorológicos, ya que la función de unos y otros es distinta. En el primer caso, la finalidad principal es obtener datos de interés para las actividades agrícolas y la observación se centra en zonas concretas donde abundan plantaciones como los viñedos o los maizales. Las estaciones meteorológicas tienen un objetivo más general y están pensadas para recoger datos que abarquen territorios más extensos. Los lugares donde se sitúan estos dos tipos de observatorios, por lo tanto, son bastante diferentes. «Las estaciones meterológicas se ubican en sitios escogidos para que las mediciones que realicen pueden ser representativas de zonas muy amplias», indica Salsón.