La mitad de los trabajadores ya dejaron sus puestos tras ir a juicio
18 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.De la Cámara de Comercio se ha marchado la mitad de la plantilla, que en su día formaban 23 personas. Prácticamente solo quedan los trabajadores que no tienen derecho a paro, es decir, los estatutarios, una figura asimilada al empleado público. A día de ayer permanecían 11, nueve estatutarios y dos pendientes del juicio de la demanda de extinción de contratos que presentaron. Uno de los estatutarios también está ya fuera.
Los que se marcharon presentaron demandas de extinción de contrato en los juzgados de lo social, alegando impagos reiterados. Ya hay varias sentencias favorables al personal, que ha instado procedimientos de embargo para garantizar, con cargo a bienes de la Cámara de Comercio, deudas salariales e indemnizaciones.
Sin auditoría
Quienes todavía permanecen en la corporación de derecho público llevan sin cobrar desde el mes de noviembre. Están atados de pies y manos por sus circunstancias contractuales especiales y a la espera de que la comisión gestora, formada en su mayoría por funcionarios de la Xunta, tome una decisión sobre el futuro de la entidad.
La gestora encargó en el pasado mes de julio una auditoría externa para comprobar el estado de las cuentas de la Cámara de Comercio y para constatar si existen fondos que permitan pagar alguna nómina al personal. Por el momento no ha trascendido que el profesional independiente al que le encargaron el trabajo haya presentado los resultados.
Elecciones pendientes
La gestora comunicó al personal que al día siguiente de recibir los resultados de la auditoría se reunirían para comunicarles si existen posibilidades de que cobren o no. Todavía no lo hizo.
La comisión también tiene pendiente la convocatoria de elecciones. Por el momento está expuesto al público el censo electoral de las empresas que se dieron de alta en dos fases. La primera, cuando dejaron de ser obligatorias las cuotas camerales. En este primer momento se inscribieron las firmas de los miembros del pleno y alguna otra más. En la segunda fase se anotaron la mayoría de las que están, a instancias de la Xunta de Galicia y de cara a la convocatoria de elecciones.
La restitución de los órganos de gobierno de la entidad cameral, al menos a priori, no despierta excesivo interés entre los empresarios lucenses. Pese a ello tomaron posiciones de cara a la futura convocatoria, en los dos grupos que habitualmente se enfrentaron en los comisiones de la entidad. Los vinculados a la CEL, por un lado y los antiguos directivos de la Cámara, por el otro.
La CEL hizo público hace tiempo que su postura era la de mantener una única cámara gallega, con delegaciones de tamaño ajustado a las necesidades, en las diferentes provincias.