La mayoría de los ciclos que se imparten en la comarca ya tienen las plazas cubiertas
FIRMAS
Los centros detectan un incremento en el número de jóvenes que buscan una plaza en la formación profesional
11 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque sea a cuenta de la crisis, la formación profesional está viviendo una nueva edad de oro. Sin un mercado laboral que explorar, estudiantes condenados a no dejar de serlo y parados que buscan reciclarse vuelven a las aulas de los institutos. Eso explica que en muchos centros de enseñanza secundaria de la comarca, las plazas de los ciclos formativos estén agotadas ya desde el mes de julio.
Un ejemplo claro lo tenemos en el instituto Bouza Brey (Vilagarcía) donde hace ya tiempo que no hay plazas para ninguno de los cinco ciclos que se imparten, la mayoría de ellos relacionados con el mundo de la mecánica y la automoción. «O malo é toda a xente que queda fóra», explicaban ayer desde este centro, en el que han acusado un incremento de la demanda que llega, en algunos casos, a establecer una relación de dos aspirantes por cada plaza.
«Los chavales, en algunos casos, están desesperados por encontrar algo», argumentan desde otro centro en el que las plazas se llenaron ya hace meses. Es el instituto de Carril, donde se imparte con notable éxito el ciclo superior de actividades físicas y deportivas. Hay treinta plazas ocupadas y unas cuarenta personas pendientes de que alguno de los admitidos decida renunciar al curso para poder, así, ocupar su lugar en el aula.
El ciclo que se imparte en Carril siempre ha despertado un gran interés, al igual que los cursos de acuicultura y submarinismo que se cursan en el Instituto Galego de Formación en Acuicultura (A Illa), la especialización en aceite de oliva y vinos que se ofrece en el Ramón Cabanillas de Cambados, o el ciclo de soldadura y calderería de Valga. En todos ellos, hay importantes listas de espera.
Confían en completar
Sin embargo, otras ramas de estudios, quizás las herederas más directas de la vieja Formación Profesional, tenían años atrás serios problemas para ver llenas las aulas. Eso también ha cambiado, y la mayor parte de los ciclos tienen sobradamente cubiertas las plazas mínimas para garantizar su continuidad. De hecho, en el instituto Cotarelo Valledor (Vilagarcía) están casi seguros de que este curso completarán as plazas de casi todos los ciclos que se imparte en el centro. El de administración y finanzas ya está copado desde el mes de julio, «quizás porque hasta ahora no incluía idiomas y parece que a la gente el inglés y el francés les echa para atrás», explican desde el centro. El resto, aseguran, acabará por llenarse.