Un gusano de muy buen diente

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios VILALBA / LA VOZ

FIRMAS

OSCAR CELA

Patatas y hortalizas son atacadas por un bicho muy presente este año

29 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

crónica cultivos amenazados

Hay un momento en que los cultivadores de patatas miran al cielo. Se supone que esa observación sirve para intuir si va a llover o si se avecina tiempo seco, aunque también puede haber ahí una carga de enfado o de agradecimiento si el tiempo acompaña para un correcto desarrollo del tubérculo.

Hay también, sin embargo, un momento en que los agricultores miran al suelo. Se trata de observar si la cosecha llega a buen fin y si el cultivo ya vale para ser recogido, aunque este año, además, hay que estar pendiente del terreno porque algún bicho anda haciendo de las suyas por fincas de diversas comarcas. Apetito no parece faltarle, e interés por devorar hortalizas y no solo patatas, tampoco.

Que son varias y variadas las zonas de la provincia donde el gusano ataca no parece admitir dudas. La foto que aparece en la columna de al lado fue tomada en Lugo hace pocos días, pero la imagen podría haberse obtenido en otros lugares. En la Terra Chá, comarca donde la patata ha sido un cultivo de gran arraigo, también se sufren los efectos. Por ejemplo, el pedáneo de Santaballa, Ramiro Geada, explicó ayer que la situación estaba bastante extendida en esa parroquia vilalbesa. En zonas próximas del municipio, como Codesido, el problema es similar.

En zonas como Riotorto también se sufre el mismo problema, como reconoció ayer Pablo Pumar, integrante de la SAT Labregos de Lugo, de la que forman parte campesinos de diversas comarcas de la provincia. Pumar explicó que este contratiempo ya se había registrado otros años y que el empleo de productos fitosanitarios era la opción correcta para atajarlo; sí dijo, de todos modos, que la situación tenía más incidencia este año.

Frutos podridos

Entre vecinos de zonas donde se observa el problema se constata que también hay patatas que pudren en la tierra, algo que se achaca a la lluviosa primavera de este 2013. De todos modos, incluso hay quien se pregunta si tanta agua caída en la primavera no habrá acabado propiciando que haya más bichos.